Carrito, portabebés y coche

Ventilador para el carrito

Un ventilador pequeño de batería que se engancha a la estructura del carrito y mueve el aire bajo la capota en los días de calor.

Para los paseos con calorDe pinza, sin aspas
Otros nombres
  • ventilador de pinza
  • ventilador para carriola
  • ventilador portátil
Ventilador para el carrito

¿Hace falta un ventilador para el carrito del bebé? La mayoría de los días de calor, no. Con sombra, una sola capa de ropa ligera y los paseos fuera de las horas de más calor, casi todos los bebés van cómodos.

El ventilador refresca igual que la brisa a cualquiera de nosotros: secando el sudor de la piel. Compensa en ciudades con veranos largos y de calor de verdad, como Sevilla o Monterrey, y en esos días fuera de casa que no se pueden pasar a primera hora, como un día entero en el zoo o en las fiestas del pueblo. En las tiendas lo verás como ventilador de pinza o ventilador de carrito, y en México, como ventilador para carriola.

  • Edad0–4años
  • Necesitas1
  • Con24–31°

¿Refresca de verdad un ventilador?

Sí, en un paseo de calor, a partir de unos 24°. A esa temperatura el bebé ya lleva una sola capa fina y no queda ropa que quitarle. Pero el ventilador refresca la piel, no el aire: en una prueba hecha un día de calor, un ventilador por sí solo dejó el aire de la silla casi tan caliente como sin él. Por eso va de la mano de la sombra: bajo la capota o una sombrilla, y con los lados de la silla abiertos.

Con una sensación térmica de 32° o más, no lo apuntes al bebé: un chorro de aire caliente y seco puede deshidratarlo. A partir de ese calor, además, mejor dejar los paseos largos para primera hora de la mañana o para el final de la tarde. Lo explicamos en cómo vestir al bebé con calor.

¿Es seguro un ventilador de carrito?

Sí, con dos condiciones: que ningún dedo pueda llegar a las aspas y que el bebé no alcance el ventilador. Basta un hueco en la carcasa para que haya un corte. Hubo que retirar de la venta un ventilador de pinza con patas de trípode flexibles, después de que seis pequeños metieran los dedos por un hueco y se hicieran cortes con el aspa.

Un ventilador de pinza pequeño, color avena, con las patas flexibles enrolladas al tubo lateral del arco de la capota de un carrito claro y descolorido, en lo alto, junto al asiento
Arriba, en el arco de la capota, el ventilador queda lejos de sus manos y de sus pies.

Tipos de ventilador para el carrito

  • Un ventilador de carrito de plástico color avena, con las aspas dentro de una rejilla redonda y tres patas flexibles

    Con rejilla

    El más habitual: aspas de plástico que giran dentro de una rejilla redonda, con una pinza o con patas flexibles que se enrollan al chasis. Es el que más aire da. Que un dedo llegue o no a las aspas depende de lo tupida que sea la rejilla.

    • Bien: El que más aire da
    • Mal: Tan seguro como su rejilla
  • Un ventilador de carrito sin aspas, gris piedra, con el cuerpo redondeado como un canto rodado, un anillo de agujeritos en la parte de delante y una correa blanda por detrás

    Sin aspas

    Dentro de la base gira un tambor pequeño que empuja el aire hacia fuera por unas ranuras estrechas, así que no hay aspa que un dedo pueda tocar. La brisa suele ser más suave.

    • Bien: No hay aspa que tocar
    • Mal: Una brisa más suave
  • Un ventilador de carrito pequeño, con aspas blandas de espuma color crema que giran al aire, sobre una pinza

    Aspas de espuma

    Las aspas son de gomaespuma, así que se doblan en vez de cortar si se mete un dedo. Suelen ser ventiladores sencillos, de una sola velocidad y con pilas AA. La espuma se rompe con facilidad.

    • Bien: Se doblan, no cortan
    • Mal: La espuma se rasga y se rompe
  • Un ventilador de carrito con nebulizador, verde salvia claro, con una rejilla redonda sobre un depósito pequeño de agua transparente y patas flexibles

    Con nebulizador

    Un depósito pequeño de agua lanza una bruma fina en el chorro de aire. Al secarse, el agua refresca como el sudor, así que enfría más que el aire solo. Eso sí, humedece la ropa y la silla: apúntalo a las piernas, lejos de la cara.

    • Bien: Enfría más que el aire solo
    • Mal: Ropa y silla húmedas

Cómo elegir un ventilador

  • La parte de atrás de un ventilador de pinza pequeño, muy de cerca, con las aspas a la vista entre los huecos de la rejilla redonda

    1. Que ningún dedo llegue a las aspas

    Mira la rejilla de frente, por los lados y por detrás, que es donde los huecos suelen ser más anchos. Si cabe un dedo pequeño y se ven las aspas al otro lado, busca otro. Con uno sin aspas o con aspas de espuma, te olvidas del problema.

    • Bien: Rejilla tupida por todos lados
    • Bien: O sin aspas duras
    • Mal: Huecos anchos por detrás
  • Las patas flexibles de un ventilador de carrito, enrolladas con fuerza alrededor de un tubo gris del chasis

    2. Que aguante los baches

    Unas patas flexibles bien enrolladas al chasis, o una pinza que se cierra a rosca, mantienen el ventilador donde lo dejaste al bajar bordillos o pasar por adoquines. Una cabeza pesada sobre un brazo fino acaba venciéndose hacia el bebé.

    • Bien: Patas con dos vueltas al tubo
    • Bien: Pinza que se aprieta a rosca
    • Mal: Cabeza que se vence sobre el brazo
  • Un ventilador de carrito pequeño cargándose en una estantería de casa, con un cable en el puerto de la base y las luces de la batería encendidas

    3. Que la batería dure todo el paseo

    Casi todos se cargan con un cable USB y aguantan horas en la velocidad más baja, mucho menos en la más alta. Compara las horas en baja con tu paseo más largo. Para un día entero fuera, una batería externa pequeña en el bolso del bebé lo mantiene en marcha.

    • Bien: La caja dice las horas en baja
    • Bien: Se carga con cable USB
    • Mal: Sin horas de batería en la caja

Dónde enganchar el ventilador

Engánchalo arriba, en la capota (en su arco o en el borde de delante), por encima de la cabeza del bebé y donde no lleguen ni sus manos ni sus pies. Luego gíralo para que mire hacia abajo: así el aire pasa por delante de la cara y baja por el pecho y las piernas.

Dónde enganchar el ventilador del carrito

  1. Mal: En la barra de delante

    Justo delante del bebé, el ventilador es lo primero que agarran sus manos y patean sus pies, y el aire le da de lleno en la cara.

  2. Mal: Arriba, pero hacia la cara

    En el borde de la capota ya no lo alcanzan ni las manos ni los pies, pero el aire le da en la cara durante todo el paseo.

  3. Bien: Arriba y mirando hacia abajo

    El mismo sitio, pero girado hacia abajo: la brisa pasa por delante de la cara y baja por el pecho y las piernas, así que el bebé puede mirar a su alrededor o echarse la siesta sin aire en los ojos.

Empieza por la velocidad más baja: apenas se oye y en casi todos los paseos basta. De vez en cuando, tócale la nuca. Si está templada y seca, va bien. Si está caliente y húmeda, toca buscar una sombra buena y ofrecerle una toma o algo de beber.

Entre paseo y paseo, cárgalo en casa y no lo dejes dentro de un coche caliente: una batería de litio que se calienta demasiado puede arder.

Preguntas frecuentes

¿Es bueno poner un ventilador a un recién nacido en el carrito?

Sí, igual que a un bebé mayor: fuera de su alcance, en la velocidad más baja y con el aire pasando por delante de la cara, a lo largo del capazo o de la silla. Un recién nacido no puede decirte que el aire le molesta, así que tócale la nuca más a menudo. Y si a la abuela le preocupan las corrientes, esta es justo la forma de usarlo: aire suave, desde arriba y sin darle en la cara.

¿Lo despertará el ruido?

Puede. Los ventiladores pequeños zumban, y alguno, en la velocidad más alta, hace ruido de sobra para despertar a un bebé de sueño ligero. Escúchalo en baja antes de comprarlo, y durante la siesta déjalo en la velocidad más baja.

¿Y si tapo el carrito con una muselina y pongo el ventilador debajo?

No. En una prueba en un día de calor, con un ventilador de pinza debajo de una muselina seca, la silla quedó más caliente que sin ninguna tela, porque la tela le corta el paso a la brisa. Deja la parte de delante abierta. Te lo contamos en por qué una muselina no hace de sombrilla.

¿Se puede llevar en el avión?

Sí. Un ventilador con la batería integrada puede ir en la maleta de mano o en la facturada, apagado. Las baterías de litio de repuesto y las baterías externas, solo en la de mano. Algunas aerolíneas ponen sus propios límites, así que consúltalo antes de volar.

¿Y engancharlo a la silla del coche?

Durante el viaje, no. En la silla del coche o en su asa es un objeto duro que puede soltarse en un frenazo. Para quitarle el sol en el coche, mejor un parasol en la ventanilla.