Dúo, trío, silla de paseo, paraguas: en la tienda parecen cosas distintas, pero por debajo todo carrito de bebé es lo mismo. Un chasis con ruedas lleva encima una silla o un capazo, la camita que se encaja en el chasis con un clic. Abajo va una cesta para las bolsas y arriba, una capota que da sombra. El recién nacido viaja tumbado, y hacia los 6 meses se sienta y empieza a mirar la calle. Lo usarás desde los primeros paseos hasta los 3 o 4 años.
Cuál te conviene lo decide tu día a día. Para paseos largos, adoquines y aceras rotas, ruedas grandes. Con escaleras, un ascensor diminuto, el autobús o un maletero justo, mejor uno ligero que se pliegue pequeño. Y para un recién nacido, sea cual sea, capazo o una silla que se tumbe del todo.
- Edad0–4años
- Necesitas1
- TemporadaTodo el año
Tipos de carrito
Se diferencian sobre todo en tres cosas: las ruedas, el peso y si un recién nacido puede ir tumbado. Los pesos son los de los modelos típicos de cada tipo, según sus fabricantes.
Desde el nacimientoCarrito grande
Unos 10–12 kg
Ruedas grandes, una silla amplia que muchas veces se gira para que te mire, y la cesta más grande de todas. El recién nacido va en él desde el primer día, en su capazo o en una silla que se tumba del todo: mira cuál de las dos viene en la caja. Con capazo y silla, es el dúo o 2 en 1 de las tiendas. Es el de los paseos largos y las calles con baches, si en casa tienes sitio para guardarlo.
- Bien: Suave en suelo irregular
- Bien: Silla amplia, cesta grande
- Mal: Pesa al subirlo y plegarlo
Desde el nacimiento o 6 mesesSilla de paseo ligera
Unos 6–8 kg
También la verás como compacta o de viaje. Plegada, cabe en un maletero pequeño, en un autobús lleno y, algunas, en el compartimento de equipaje de cabina del avión. Por eso es la de las escaleras. Sus ruedas pequeñas traquetean en los adoquines y en la grava. Algunas llevan al recién nacido en una silla que se tumba del todo; otras empiezan a los 6 meses.
- Bien: Se pliega pequeña
- Bien: Fácil en escaleras y autobús
- Mal: Traquetea en suelo irregular
Desde unos 6 mesesSilla paraguas
Unos 5–8 kg
Un asiento de tela, como una hamaca, sobre un chasis que se cierra largo y estrecho, como un paraguas, y se lleva colgado del brazo por sus dos mangos curvos. Es barata y ligera, pero apenas se reclina, así que solo sirve para un bebé que ya se sienta bien. Como segunda silla es estupenda: para las vacaciones, los aviones y el coche.
- Bien: Ligera de llevar
- Bien: Cuesta poco
- Mal: Solo si ya se sienta bien
Para correr, 6–8 mesesCarrito para correr
Unos 12–13 kg
Tres ruedas grandes hinchables y suspensión, para caminos de grava, pistas de monte, nieve y arena. Para correr, la rueda delantera se bloquea recta y el manillar lleva freno de mano. El carrito todoterreno tiene las mismas ruedas grandes, pero no esas dos cosas. Es para los caminos y para quien sale a correr, y es ancho y pesado.
- Bien: Pasa por grava y nieve
- Bien: Hecho para correr
- Mal: Ancho, pesado y abulta plegado
¿Cuándo pasar del capazo a la silla?
Los primeros meses, tumbado boca arriba. Un bebé tan pequeño todavía no sostiene la cabeza, y si va hundido en una silla, la barbilla le cae sobre el pecho y le cuesta más respirar. Por eso el recién nacido va en el capazo, o en una silla que se tumba del todo, pero solo si su fabricante dice que es apta desde el nacimiento. Una silla que solo se inclina hacia atrás lo deja medio sentado: esa es para más adelante.
La señal para subir el respaldo es que se siente firme sin ayuda, y eso suele llegar hacia los 6 meses. Más o menos entonces se acaba también el capazo, o antes, si ya se pone a cuatro patas o llega al peso máximo del capazo, que suele ser de 9 kg.
En la tienda, el chasis se vende con estas piezas. El 2 en 1, o dúo, trae capazo y silla, o una silla que se convierte en capazo. El 3 en 1, o trío, suele añadir la silla de coche del bebé, el grupo 0: la que se saca del coche por el asa y se encaja en el chasis con unos adaptadores, unas pequeñas piezas de enganche. Cada tienda usa estos nombres a su manera, así que lee la lista de piezas de la caja.
Dónde va tu bebé en el carrito, y cuándo
Dónde va tu bebé en el carrito, y cuándo




Tumbado en el capazo
Desde que nacehasta unos 6 meses
Boca arriba sobre un colchón firme y plano, con sitio para estirarse y la capota subida contra el viento.

- Amplio y del todo plano
- Algunos, aptos para dormir de noche
- Una pieza más, para pocos meses
Tumbado en la silla
Desde que nacesi su fabricante lo indica
Algunas sillas se reclinan del todo y suben el reposapiés, y la silla queda como una cama plana. En los paseos hace el trabajo del capazo, y es una pieza menos que comprar y guardar.

- Sin pieza extra que comprar
- Menos resguardado que el capazo
Con la silla de coche encajada
Trayectos cortos
Si se ha dormido en el coche, entra en la tienda sin despertarse. Pero en esta silla va medio sentado, así que es para el recado, no para el paseo largo ni para la siesta.

Sentado en la silla
Desde unos 6 mesescuando se sienta sin ayuda
El respaldo arriba, el arnés abrochado y la calle delante. Muchas sillas se giran: cara a ti o cara al mundo.

Carritos gemelares
Para gemelos o mellizos, o para dos hermanos que se llevan poco. Antes de comprarlo, mide la puerta de casa y el maletero del coche.

En paralelo
Dos sillas, una al lado de la otra. Los dos ven la calle y van igual de cómodos. Pero es tan ancho como dos carritos, así que mira bien las puertas, los pasillos de las tiendas, el autobús y las aceras estrechas.

En línea
Una silla delante de la otra, en tándem. Es tan estrecho como un carrito normal y pasa por una puerta normal, pero es más largo y cuesta más girarlo. Algunos carritos individuales se convierten en uno de estos si les añades una segunda silla: se venden como convertibles en gemelar.

Sentado y de pie
Una silla para el bebé y, detrás, un banquito y una plataforma para el mayor, que va andando casi todo el camino y se sube cuando se cansa. Respeta el peso máximo de la parte de atrás: un niño inquieto ahí puede volcar el carrito.

Patinete para carrito
Una tabla pequeña sobre dos ruedas que se engancha detrás de la silla del carrito que ya tienes. El mayor va de pie, y algunos traen un sillín. Es para un niño de unos 2 años o más que hace andando casi todo el camino, hasta unos 20 kg, y se quita cuando no hace falta.
Cómo elegir el carrito de bebé

1. Plano para el recién nacido
Si tu bebé aún no ha nacido, el carrito necesita un capazo o una silla que se tumbe del todo. La prueba de la tienda: baja el respaldo hasta el final. ¿Un recién nacido iría todavía medio sentado? Entonces esa silla es para más adelante.
- Bien: El respaldo baja del todo
- Bien: El reposapiés sube a su altura
- Mal: Se inclina, pero no queda plano

2. Ruedas para tus calles
Las ruedas pequeñas y duras van bien por la acera lisa y traquetean en los adoquines, las baldosas levantadas, la grava y la nieve. Las más grandes, que ceden un poco, suben bordillos y pasan raíces sin sacudir al bebé ni castigarte las muñecas. Antes de comprarlo, sácalo a la calle: súbelo a un bordillo y pásalo por suelo irregular, porque el de la tienda es liso.
- Bien: Sube un bordillo sin esfuerzo
- Bien: Ruedas grandes que amortiguan
- Mal: Ruedas pequeñas y duras

3. Ligero para levantarlo
En la tienda, pliégalo y levántalo con una mano, como lo harás en la escalera del portal o al subir al autobús con el bebé en el otro brazo. Y prueba en tu coche que cabe en el maletero y aún queda sitio para la compra.
- Bien: Se pliega con una mano
- Bien: Sobra sitio en el maletero
- Mal: Pesa demasiado para tu escalera

4. Una capota que baje mucho
En un paseo con sol, la capota es la sombra de tu bebé. Busca una que se estire mucho y llegue más allá de la barra delantera. UPF 50+ en la etiqueta quiere decir que deja pasar como mucho 1 de cada 50 rayos UV del sol (qué es el UPF). Y aunque en verano se vea tanto, nunca tapes la abertura con una manta o una muselina en su lugar: el aire de dentro se calienta (por qué no).
- Bien: Pasa de la barra delantera
- Bien: UPF 50+ en la etiqueta
- Mal: Se queda en la frente
¿Qué ruedas para cada suelo?
Las ruedas pequeñas hacen el carrito ligero y rápido de girar. Las grandes pasan por encima del hueco o la piedra en que se mete una pequeña, así que tu bebé nota menos cada bache, algo que se agradece en los adoquines del casco antiguo. Y las anchas se hunden menos en la nieve y en la arena, como verás en cuanto bajes a la playa.
Cómo van las ruedas pequeñas, las grandes de goma y las hinchables en cinco tipos de suelo
En suelo liso, todas ruedan bien
En los adoquines, las grandes van más suaves
En la grava, las grandes van por encima
En la nieve, las anchas se hunden menos
En la arena blanda, las hinchables anchas siguen rodando
- Bien: Rueda bienMal: TraqueteaMal: Se clavaMal: Se hundeMal: Se atasca
Ruedas pequeñas
13–15 cm de diámetro
Las llevan las sillas ligeras y las paraguas, que son las que menos pesan: 5–8 kg.
- Bien: Ligeras de llevar
- Bien: Giran en el sitio
- Bien: Se pliegan pequeñas
- Mal: Traquetean fuera del suelo liso
- Bien: Rueda bienBien: Pasa bienBien: Sigue rodandoBien: Se abre pasoMal: Se clava
Ruedas grandes de goma
20–30 cm de diámetro
Las llevan los carritos grandes, que pesan 10–12 kg.
- Bien: Suaves en casi todas las calles
- Bien: No se pinchan nunca
- Mal: Pesan más al levantarlas
- Bien: Rueda bienBien: Va suaveBien: Sigue rodandoBien: Sigue rodandoBien: Sigue rodando
Ruedas hinchables
30–40 cm de diámetro
Las llevan los carritos para correr, los que más pesan: 12–13 kg.
- Bien: La marcha más suave en cualquier suelo
- Mal: Pueden pincharse
- Mal: Hay que inflarlas
- Mal: Anchas y pesadas
Cómo usar el carrito con seguridad

1. El arnés, en cada paseo
Abrocha las cinco correas (dos por los hombros, dos a la cadera y una entre las piernas) y ajústalas bien, aunque solo vayas a la esquina. Así no se escurre hacia abajo ni se sale trepando.

2. El freno, en cada parada
Échalo en el paso de peatones, en una cuesta y cada vez que sueltes el carrito para abrir el portal. Suele ser un pedal junto a una rueda de atrás. En el carrito para correr, la correa va siempre en la muñeca, para que no se vaya rodando si se te escapa de las manos.

3. Las bolsas, en la cesta
Todos acabamos colgando bolsas del manillar, y ese peso puede volcar el carrito hacia atrás, sobre todo en cuanto sacas al bebé, que era quien lo equilibraba. La misma bolsa, abajo en la cesta, lo mantiene estable.

4. Bien abierto, dedos lejos
Al plegarlo y desplegarlo, los deditos lejos de las bisagras. Y antes de sentar al bebé, comprueba que ha hecho clic al abrirse: un chasis que no ha quedado bloqueado puede plegarse.
Accesorios para cada tiempo
En los paseos de frío, el saco de silla de paseo se cierra con cremallera alrededor de las piernas. Los días frescos basta con una manta para el carrito remetida sobre las piernas. Si empieza a llover, se pone la burbuja de lluvia. Con el sol bajo, se engancha una sombrilla para el carrito, y los días de calor un ventilador para el carrito mueve el aire.
Para las tardes de invierno, que oscurecen pronto, los reflectantes. Y para ti, un paraguas. Qué ponerle a tu bebé debajo, haga el tiempo que haga, lo cuenta el artículo sobre cómo vestir al bebé en el carrito.
Preguntas frecuentes
¿Puede ir un recién nacido en el carrito?
Sí, tumbado: en un capazo o en una silla apta desde el nacimiento que se tumbe del todo. Si ha nacido a término y está sano, puede salir a su primer paseo en los primeros días en casa.
¿Hace falta carrito para un recién nacido o basta con el portabebés?
Las primeras semanas basta con el portabebés, y a la mayoría de los bebés les gusta ir pegados a ti. El carrito toma el relevo cuando los paseos se alargan y el bebé pesa más: carga con las bolsas, te descansa la espalda y deja que un bebé pequeño duerma la siesta tumbado.
¿Merece la pena el capazo?
Sí, si tu recién nacido va a dormir en paseos largos, si sueles pasear con viento frío o si la silla no se tumba del todo. Si la silla queda completamente plana y los paseos son cortos, puedes pasar sin él.
¿Hay que abrocharlo en el capazo?
Muchos capazos no tienen arnés. Si el tuyo lo tiene, úsalo como diga su fabricante. En la silla, el arnés va puesto en cada paseo.
¿Puede dormir en el carrito?
En el paseo, sí, con la cara donde tú la veas. Si se duerme sentado, al llegar a casa pásalo a una superficie plana (la siesta en el carrito).
¿Cuándo puede ir cara al mundo?
Cuando ya va sentado, y es cosa tuya. Mirándote, le ves la cara y le vas hablando por el camino. Cara al mundo, un bebé curioso se entretiene con la calle.
¿Cuándo puedo salir a correr con el carrito?
Cuando la cabeza y el cuello se le mantienen firmes con los botes, algo que los fabricantes sitúan más o menos entre los 6 y los 8 meses. Hasta entonces, solo caminando. Y nunca corras con la silla de coche encajada en el chasis.
¿Hacen falta dos carritos?
Al principio, no. Cuando ya se sienta, viene bien una silla ligera o una paraguas para el coche, los aviones y el autobús, y el carrito grande se queda para los paseos largos.
¿Hasta qué edad se usa el carrito?
Hasta los 3 o 4 años, y con 4 todavía puede ir en él si no pasa del peso máximo de la silla, que en los carritos robustos suele rondar los 22 kg. Cuando ya hace andando casi todo el camino, el carrito sigue saliendo de casa para las piernas cansadas, los días largos fuera y los viajes.
¿Carrito o carro plegable con asientos?
El carro con asientos es una bañera ancha sobre cuatro ruedas, con dos asientos o más, para niños que ya se sientan bien. Pesa y es ancho, así que es más de parque, playa y día fuera que de tiendas y autobuses. Abrocha a cada niño en su asiento.
¿Cómo se llama el carrito de los bebés?
Carrito y cochecito sirven para todos. Carrito con capazo es el que lleva la camita en la que el recién nacido va tumbado (al capazo, muchos lo llaman cuco). Silla de paseo es el carrito con silla, y silla paraguas, la ligera que se pliega larga y estrecha. Dúo y trío, o 2 en 1 y 3 en 1, son el chasis vendido con dos o con tres piezas. En México se dice carriola, y en Argentina y Colombia, coche, que en España es el automóvil.
¿Es seguro un carrito heredado o de segunda mano?
Sí, si está en buen estado. Busca el número de modelo en la pegatina del chasis y mira si ha tenido alguna retirada del mercado: las publican el fabricante y el portal europeo de alertas de productos. La etiqueta o el manual citan la norma europea de carritos, la EN 1888. Prueba el freno, el cierre del plegado, cada hebilla y las ruedas, y pide el manual y todas las piezas, como los adaptadores de la silla de coche.
¿Los carritos caducan?
No, no como las sillas de coche. Un carrito dura lo que aguanten el chasis, el freno, las hebillas y la tela: revísalos de vez en cuando y antes de pasárselo a otra familia.
¿Puedo llevar el carrito en el avión?
Sí. Muchas aerolíneas lo llevan gratis, en el mostrador de facturación o en la puerta de embarque. Las medidas y el peso que admiten cambian de una a otra, así que consulta las de la tuya. No hace falta una bolsa de viaje, pero lo mantiene limpio y con las piezas pequeñas juntas.
¿Cómo se lava el carrito?
Sigue la etiqueta: casi todas las fundas de la silla y las capotas se quitan para un lavado suave, y el chasis y las ruedas se limpian con agua tibia y jabón. Deja que todo se seque del todo antes de plegarlo, para que no coja olor a humedad.










