Hay baberos para las babas y baberos para comer. El de babas va puesto durante el día y recoge la saliva; el de comer, de tela o de silicona, se pone en cada comida y atrapa lo que cae del plato. Cuando se moja o se mancha, cambias el babero y te ahorras cambiarle de arriba abajo.
Las primeras semanas apenas hacen falta (a veces, ninguno). Los de babas llegan a los pocos meses, y los de comer, con la alimentación complementaria.
- Edad0–24meses
- Necesitas3–8
- TemporadaTodo el año
¿Cuándo empieza a usar babero?
Hacia los 2 o 3 meses, al bebé empieza a caérsele la baba, y no en sentido figurado. Las glándulas salivales se ponen en marcha antes de que sepa tragarse toda la saliva. Un babero blandito para las babas se pone por la mañana y se cambia por uno seco cada vez que se moja.
La alimentación complementaria suele empezar hacia los 6 meses, y por las mismas fechas a la mayoría de los bebés les empiezan a salir los dientes. Desde entonces, lo normal es tener dos: el de babas durante el día y uno más grande para las comidas.

Tipos de babero
El bandana es para las babas. Para comer, elige entre los otros tres según cuánto se manche en cada comida.

Babero bandana
Un triángulo blandito de rizo de algodón o de bambú (el tejido de bucles de las toallas), pegado bajo la barbilla. Es el de los días en que le salen los dientes, de la mañana a la noche.

Babero de tela para comer
Grande y redondo, tapa del pecho hasta las piernas y tiene un revés que se limpia con un paño. Va bien para los purés y las primeras comidas, y se lava en la lavadora con la ropa.

Babero de silicona con bolsillo
Silicona blanda e impermeable, con un bolsillo hondo abajo para lo que cae; en muchas casas lo llaman babero pelícano. Es el de las comidas de cada día en la trona, y queda limpio con un aclarado bajo el grifo.

Babero con mangas
Un delantal que se limpia con un paño, con mangas largas y puños elásticos, que tapa los brazos y las piernas. Para las comidas en las que acaba todo perdido, cuando ya come con las manos y con la cuchara.
¿Por qué traspasan algunos baberos?
Un babero traspasa cuando, detrás de la tela de delante, no hay nada que frene las babas.

Babero fino de algodón
Una sola capa de algodón; es el que suele venir en packs grandes. Para unas pocas babas, bien. En una semana de dientes de las fuertes, se empapa enseguida y moja también el body de debajo.
- Bien: Cuesta poco y se seca rápido
- Mal: Las babas llegan al body
- Mal: Hay que cambiarlo a menudo

Babero de varias capas
Rizo suave delante, una capa que absorbe en medio y, detrás, forro polar o una capa impermeable. Tarda mucho más en traspasar, así que el body y el pecho siguen secos más tiempo.
- Bien: El body sigue seco más tiempo
- Bien: Menos cambios al día
- Mal: Cuesta más y tarda más en secarse
Cómo elegir un babero

1. Automático o velcro, no cintas
Los dos se cierran en un segundo; una cinta, en cambio, hay que anudarla en la nuca de un bebé que no se está quieto. Con dos posiciones de automático, el babero crece con tu bebé. En la tienda, dale un tirón al automático: tiene que estar bien firme en la tela, porque uno que se suelta es lo bastante pequeño como para atragantarse con él.
- Bien: Dos posiciones de automático
- Bien: El automático, firme en la tela
- Mal: Cintas que se atan en la nuca

2. A cada uso, su tamaño
Los baberos diminutos de las canastillas recogen un hilo de leche, y el de babas puede ser pequeño y pegado bajo la barbilla. El de comer, en cambio, solo recoge lo que le cae encima, así que tiene que llegar hasta las piernas.
- Bien: Pequeño y pegado para las babas
- Bien: Del pecho a las piernas para comer
- Mal: Uno diminuto de canastilla en la trona

3. Para comer, un bolsillo que se quede abierto
Un bolsillo que mantiene la forma recoge lo que cae antes de que llegue a las piernas; uno que se aplasta deja que todo se escurra.
- Bien: El bolsillo se queda abierto solo
- Bien: Una tira del cuello con varios agujeros
- Mal: El bolsillo se aplasta
La barbilla, siempre seca
Si la saliva se queda todo el día sobre la piel, aparece la irritación por la saliva: rojeces ásperas alrededor de la boca, en la barbilla y en los pliegues del cuello. Cambia el babero en cuanto se moje y sécale la barbilla con un paño suave, a toquecitos, sin frotar.
Antes de salir con frío, ponle uno seco, porque un babero húmedo se enfría contra la barbilla en cuanto sopla el viento. Para la irritación por la saliva y las rojeces del viento, mira cómo cuidar la piel del bebé con viento, sol y frío. Para una barbilla agrietada, la crema para el frío.
Preguntas frecuentes
¿Puede dormir con el babero puesto?
No. Antes de la siesta y por la noche, fuera el babero, sea del tipo que sea, para que no quede nada alrededor del cuello que le estorbe al respirar.
¿Puede llevar babero un recién nacido?
Sí, mientras no esté durmiendo. Los baberos diminutos de las canastillas son para el hilo de leche que le cae por la barbilla.
Con un año, ¿todavía necesita babero?
Normalmente sí, para comer. Las babas van a menos a partir de los 18 meses, más o menos, y con ellas se jubilan los baberos de babas. El de comer se queda mientras siga poniéndose perdido al comer.
¿Necesita babero un bebé que toma el pecho?
Para las bocanadas, no: esas acaban en tu hombro después de la toma, y ahí lo que sirve es un paño, muchas veces una muselina. El babero llega con las babas y, más adelante, con la alimentación complementaria.
¿Cuántos baberos necesita un bebé?
Entre tres y ocho, según lo que babee y cada cuánto pongas la lavadora. Uno de comer que se limpia con un paño se aclara al terminar y queda listo para la siguiente comida, así que de esos bastan pocos.
¿Cómo se lavan los baberos?
Los de tela, en la lavadora con la ropa del bebé, con un detergente suave sin perfume y sin suavizante ni quitamanchas, que pueden irritarle la piel. Los de silicona, con agua templada y jabón, o en el lavavajillas si la etiqueta lo permite.







