El pantalón impermeable es un pantalón fino que no deja pasar el agua y se pone encima del de siempre. En las tiendas también lo verás como pantalón de agua o de lluvia. En tallas de bebé y en las primeras tallas infantiles, la mayoría son petos: suben hasta el pecho, se sujetan con tirantes y llevan una trabilla elástica que pasa por debajo de cada bota.
Es para jugar en el suelo mojado. Un rato sentado, de rodillas o gateando en la hierba o en la arena después de llover, y el pantalón de algodón queda empapado en las rodillas y en el culete. Y la ropa mojada enfría mucho más deprisa que la seca. El pantalón impermeable mantiene secas las piernas, y la ropa de debajo llega limpia al final del día.
Los bebés lo usan desde los 6 meses más o menos, cuando ya se sientan y gatean en el parque. Cuando ya andan, en los días de lluvia se combina con un chubasquero ligero y unas botas de agua. Al bebé que va en el carrito no le hace falta, porque ahí la burbuja de lluvia ya mantiene seco el asiento.
Como no lleva forro, va bien a partir de unos 12°. Si hace más frío, se pone encima de un pantalón grueso, o se cambia por un pantalón impermeable forrado, que hace el trabajo de los dos. Desde unos 24° hace sudar, y con lluvia y calor sirve más una muda seca en la bolsa.
- Edad6+meses
- Necesitas1por talla
- Con12–23°
¿Peto, pantalón o mono?

Peto impermeable
Sube por delante y por detrás y se sujeta con tirantes, así que no se abre ningún hueco en la cintura al agacharse o al sentarse en un charco. Los tirantes se van alargando a medida que crece. Es el más habitual en bebés y niños pequeños.
- Bien: Sin hueco en la espalda al sentarse
- Bien: Los tirantes se alargan cuando crece
- Mal: Más lento de quitar para el pañal o el orinal

Pantalón con cintura elástica
Se sube y se baja deprisa, como un pantalón de diario y sin quitar las botas, así que es el más práctico cuando ya va al orinal. Si se sienta en un charco, el agua puede entrar por detrás.
- Bien: Se quita rápido para el orinal
- Mal: Por detrás se abre al sentarse en el agua

Mono impermeable
El mono de agua lleva chaqueta y pantalón en una sola pieza, con capucha. No tiene cintura por donde se cuele el agua, así que es lo que deja más seco a un bebé que gatea. Cuando ya anda y va al orinal, un chubasquero y un pantalón impermeable se quitan antes.
- Bien: Seco del cuello a los tobillos
- Mal: Para el orinal hay que quitarlo entero
Cómo elegir un pantalón impermeable

1. Impermeable, con costuras selladas
La etiqueta tiene que decir «impermeable», no solo «repelente al agua» o «resistente al agua». Por dentro, las costuras van termoselladas o cubiertas con cinta. Algunos pantalones baratos aguantan un chaparrón y luego calan en el primer charco, porque al sentarse y al arrodillarse el peso empuja el agua a través del tejido. Qué significa la columna de agua de algunas etiquetas lo cuenta la página del chubasquero ligero.
- Bien: La etiqueta dice «impermeable»
- Bien: Costuras con cinta o termoselladas
- Mal: Solo «repelente» o «resistente al agua»

2. Una trabilla bajo cada bota
Una goma que pasa por debajo de la suela mantiene la pernera bajada sobre la bota en cuclillas, al trepar o al dar patadas. Si las trabillas se pueden quitar, se cambian por otras cuando se gastan.
- Bien: Una trabilla elástica bajo cada pie
- Bien: Trabillas que se pueden cambiar
- Mal: La pernera se sube al agacharse

3. Sitio para agacharse
El pantalón impermeable no da de sí y va encima de otra ropa. Pruébaselo sobre el pantalón de siempre y pídele que se agache: el culete no debe quedar tirante y las rodillas tienen que doblarse sin esfuerzo.
- Bien: Se agacha sin que tire del culete
- Mal: El culete queda tirante en cuclillas

4. Rodillas y culete reforzados
De tanto gatear y deslizarse por el suelo, la capa impermeable se gasta, sobre todo en las rodillas y en el culete. Una segunda capa de tejido en esas zonas mantiene seco más tiempo a un bebé que gatea.
- Bien: Doble capa en rodillas y culete
- Mal: Una sola capa fina en las rodillas
Cómo se lleva
Los bajos van por fuera de las botas de agua, nunca metidos dentro, y la trabilla se engancha bajo la suela. Así la lluvia resbala por la bota en lugar de colarse dentro.
Lo que va debajo depende del día, porque el pantalón impermeable apenas abriga. En un día templado basta el pantalón fino de siempre o unos leggings. Si hace frío, un pantalón grueso, o directamente un pantalón impermeable forrado en lugar de los dos. Los leggings y los leotardos quedan lisos debajo; un pantalón grueso se arruga en las rodillas.

Preguntas frecuentes
¿Merece la pena comprar un pantalón impermeable?
Sí. Lo vas a usar cada vez que llueva o el parque amanezca mojado, en la guardería y en cualquier paseo por el campo o el monte después de la lluvia. Con él, un parque mojado deja de ser motivo para quedarse en casa. Las escuelas infantiles que salen al patio haga el tiempo que haga, y las escuelas bosque, a menudo piden uno que se quede allí, colgado en su percha.
¿Compro una talla más?
Como mucho una, y solo si los tirantes se pueden acortar. Una pernera demasiado larga se arrastra bajo el talón y hace tropezar a quien está empezando a andar.
¿Y los pies de un bebé que gatea?
Los patucos se empapan en el suelo mojado, y las botas de agua pesan demasiado para un bebé que todavía no anda. Hay patucos impermeables que se ponen encima de los de siempre, y también petos de gateo con los pies impermeables ya cosidos. La trabilla bajo cada pie, además, impide que entre arena en los patucos.
¿Cómo se lava?
Quítale el barro con agua o con un trapo húmedo y cuélgalo a secar lejos del radiador, por mucho que apetezca dejarlo encima. A la lavadora solo cuando esté sucio de verdad, a la temperatura que indique la etiqueta y sin suavizante, porque deja una película que hace que el tejido absorba agua. Los de tacto gomoso no van a la secadora. Más sobre cómo cuidar la ropa de lluvia, en el chubasquero ligero.






