Tiempo

La primera nieve del bebé: buen abrigo, ropa seca y cerca de casa

Con menos de 4°, el buzo de invierno sustituye al abrigo. Bajo cero, paseos cortos, y lo que se moje se cambia enseguida.

Un buzo de invierno color crema y unas manoplas sobre una manta de punto cubierta de nieve

De qué trata

La primera mañana de nieve impone, vista desde la ventana. Dan ganas de ponerle a tu bebé toda la ropa de invierno que hay en casa, pero el exceso de abrigo hace sudar, y fuera ese sudor se queda helado.

Lo que necesita es una sola capa exterior cortavientos sobre capas de abrigo transpirables, los puños secos y una ruta que te permita volver en cuanto cambie el tiempo.

Con menos de 4°, el buzo sustituye al abrigo

Por debajo de 4°, el buzo de invierno pasa a ser la capa de fuera. Sustituye al abrigo, no va encima. Si le metes un abrigo dentro del buzo, el bebé no se puede mover y es fácil que pase calor. Debajo van solo un body de manga larga, un pantalón grueso, calcetines de lana y un forro polar grueso. Como la mayoría de los buzos cubren los pies, los patucos se pueden quedar en el cajón.

El momento importa tanto como la ropa. Primero ponle las capas de dentro y el forro polar, y deja el buzo, el gorro y las manoplas junto a la puerta. Si le cierras el buzo en un salón caldeado mientras buscas las llaves, el bebé ya estará sudando antes de pisar la calle. Ponle el buzo justo al salir.

Abrocha bien ajustado el arnés del carrito o la silla de paseo sobre el buzo, sin que se formen arrugas. Nunca pongas cojines sueltos ni mantas de más detrás del bebé para rellenar huecos. Si empieza a nevar, usa la capota del carrito o una burbuja aprobada por el fabricante. Nunca tapes la abertura del carrito con una manta, porque retiene la humedad y corta la entrada de aire fresco.

Un body, un forro polar grueso, un buzo de invierno, un gorro grueso, unas manoplas y crema para el frío, extendidos uno junto a otro
El forro polar abriga en la capa del medio y el buzo hace de capa cortavientos. El gorro y las manoplas tapan cabeza y manos. La crema para las mejillas, solo si la piel está seca o agrietada.
  1. Un bebé con buzo de invierno, manoplas y gorro grueso

    El conjunto más abrigado para el carrito

    El buzo sustituye al abrigo y a los patucos. Guarda el calor dentro y deja la cabeza y las manos para el gorro y las manoplas.

  2. Una mano de arcilla con los dedos planos apoyados sobre la piel

    La primera comprobación

    Las manos frías no te dicen cómo lo lleva el cuerpo. A los diez minutos de salir, mete dos dedos por el cuello de la ropa y tócale el pecho o la nuca.

El frío no viene con cronómetro

Con una sensación térmica por debajo de 0°, haz salidas cortas y no te alejes de algún sitio donde resguardarte. Es normal buscar un límite exacto de minutos, pero el tiempo no funciona así. Veinte minutos al sol de invierno sin viento pueden ser agradables. Cinco minutos con rachas de viento helado pueden ser un mal rato para todos. Decide cuándo volver por el viento, la humedad y cómo ves al bebé, no por el reloj.

Planea una vuelta corta a la manzana o cerca de una cafetería con calefacción. Empujar el carrito por la nieve a medio derretir cuesta y va lento. Si se levanta viento o el bebé empieza a protestar, volver a un sitio caliente debería llevarte cinco minutos, no media hora cruzando un parque abierto.

Tapa los huecos por donde entra el frío

El buzo cubre el cuerpo, pero el frío del invierno se cuela por donde se juntan las prendas. Ponle las manoplas por encima de los puños del buzo para que las muñecas sigan tapadas cuando se mueva. Comprueba que el gorro grueso le tapa bien las orejas y no se le baja hasta los ojos.

El viento frío también agrieta enseguida las mejillas que van al aire. Por debajo de 0°, si las mejillas están secas o son propensas al eccema, ponle una capa fina de crema para el frío o de pomada protectora antes de salir de casa.

Junto al carrito, en la primera nieve, una mano adulta le ajusta al bebé el gorro grueso
El gorro grueso tapa las orejas sin bajar hasta los ojos. El buzo cierra por debajo de la barbilla, y hay dónde resguardarse cerca.

La nieve deja de tener gracia cuando se derrite en un puño

La nieve recién caída es preciosa hasta que toca la ropa caliente y se convierte en agua helada. Los puños y los calcetines mojados le quitan calor a la piel mucho más deprisa que el aire frío. Si ves que se acumula nieve en los puños de las manoplas o alrededor del cuello, sacúdela antes de que se derrita y cale.

Lleva en el carrito una bolsita seca con una muda: body, pantalón grueso y calcetines secos. Si la nieve medio derretida se cuela por una bota o una manopla, entra en un portal caliente y cámbiale la prenda mojada en ese momento. Bajo cero, la ropa mojada hay que quitarla enseguida.

Antes de entrar en casa, quita la nieve mojada de las ruedas y de las bisagras del plegado del carrito. Si la silla o el arnés se humedecen con la nieve derretida, déjalos secar del todo en una habitación caliente antes del siguiente paseo.

Un día blanco también pide protección solar

La nieve recién caída hace de espejo y devuelve hacia arriba hasta el ochenta por ciento de la radiación ultravioleta. Incluso en días helados y despejados, la luz que rebota en el suelo puede ser sorprendentemente intensa. A partir de un índice UV de 3, el bebé sigue necesitando protección contra el sol de invierno.

Como el gorro de invierno no tiene ala que frene el reflejo, adelanta la capota del carrito para darle sombra en la cara. Deja las capas de abrigo como están y mira la previsión del índice UV por horas, en vez de calcularlo por el frío que hace.

En la silla del coche, sin buzo

Si en la salida de invierno hay coche, hay que quitarle el buzo antes de que vaya en la silla. Los buzos abultados y acolchados dejan holgura bajo el arnés. En un accidente, ese relleno se aplasta al instante, y las correas quedan flojas y ya no son seguras.

Para la silla del coche, viste al bebé con la ropa normal de casa y un forro polar fino. Abrocha el arnés bien ajustado al pecho y pon una manta para el coche por encima de las correas abrochadas. Deja el buzo en el coche y pónselo al llegar, cuando pases al bebé al carrito.

Al volver a casa, quita capas enseguida

El aire frío suele dormir a los bebés. Al volver a casa, apetece dejar al bebé durmiendo en el carrito. No lo hagas. Un buzo de invierno en un recibidor con calefacción se convierte en un horno en pocos minutos, y el bebé acaba sudando a mares.

Ábrele el buzo nada más entrar, quítale el gorro y las manoplas y mete dos dedos por detrás del cuello. Si la piel está calentita y seca, las capas han hecho su trabajo. Si está húmeda o pegajosa, ponle enseguida un body seco.

Si tiene las manos o las mejillas frías, caliéntaselas poco a poco con tus manos o abrazando al bebé contra ti. Nunca frotes la piel helada y nunca uses secadores de pelo, bolsas de agua caliente ni calor directo sobre la piel fría.

Preguntas frecuentes

¿Puedo subir al bebé a un trineo?

Solo si el trineo tiene respaldo, un arnés seguro y una edad recomendada que corresponda a la de tu bebé. Si todavía no se sienta sin apoyo, quédate con el carrito.

¿Puedo usar la mochila portabebés o el fular bajo cero?

Sí, pero recuerda que tú también abrigas: tu calor cuenta como una capa. Viste al bebé con la ropa normal de casa y un forro polar, pon por fuera un cobertor de porteo forrado y deja la cara siempre a la vista, sin que la tape tu abrigo.

¿Pongo el saco de silla encima del buzo?

No juntes un saco de silla grueso con un buzo de invierno. Se acumula demasiado calor. Usa el saco de silla con la ropa normal de casa y una chaqueta, o el buzo solo.

Cuándo pedir ayuda médica por el frío

  • La piel se ve blanca, de un gris amarillento o como de cera, le salen ampollas o la zona sigue entumecida después de entrar en calor.
  • Deja de tiritar y pasa a tener un sueño poco habitual, el cuerpo flojo o reacciones lentas y torpes.
  • Ya en un sitio caliente, sigue con el cuerpo frío al tacto o cuesta mucho más de lo normal que se despierte.

Entra en un sitio caliente, quítale la ropa mojada y dale calor con suavidad contra tu propia piel. No frotes la piel entumecida ni uses calor directo. Llama a tu pediatra si la piel sigue pálida o le duele después de entrar en calor. Llama al 112 enseguida si cuesta despertar a tu bebé o no reacciona.

¿Qué ropa le pongo hoy a mi bebé?

Icono de la app Button

Descarga la app Button

Qué ponerle para el paseo, el coche y la noche. Cuándo salir y qué llevarte para luego.

App StoreMuy prontoGoogle Play

Encanta a familias de todo el mundo

Planes guardados en Button: la guardería y la visita a la abuela
La app Button con el tiempo de hoy y la ropa para el carrito
Ropa y accesorios en la app Button