Ropa

¿Cuántas capas de ropa necesita un bebé?

Parte de lo que te basta a ti para estar a gusto sin moverte y añade una capa ligera. Los calcetines no cuentan. El saco de silla, sí.

Un tendedero con dos prendas colgadas una junto a otra: un jersey de lana color crema de talla adulta y el mismo jersey tejido en talla de bebé, con las mangas casi rozándose

De qué trata

La regla de siempre dice que el bebé tiene que llevar una capa más que tú. Parece sencillo hasta que estás en el recibidor con un body en la mano, preguntándote qué cuenta como capa.

¿Un pelele de algodón cuenta como una capa o como dos? ¿Y los calcetines? ¿Y si tú siempre tienes calor y en casa hay alguien que siempre tiene frío?

La regla no es una fórmula matemática, sino un punto de partida práctico para los paseos. Te da una primera respuesta segura sobre cuánto abrigar el tronco, y así sales de casa sin darle más vueltas.

Tú entras en calor al andar

Andando a buen paso se entra en calor enseguida. Tú mueves el cuerpo y empujas peso. El bebé, en cambio, va sin moverse en el carrito y le da todo el aire. Lo justo es fijarte en cómo notabas tú el tiempo antes de echar a andar.

Un jersey de adulto, un body de bebé y un body con una rebeca, colocados en fila
La rebeca es la capa de más. Abriga el pecho y se quita en un momento cuando sube la temperatura.

No todo lo que le pones cuenta como capa

En esta regla, una capa es una prenda que abriga el tronco, del pecho a la tripa. El pantalón cubre las piernas y los calcetines protegen los pies, pero ninguno de los dos abriga el tronco. Un par de calcetines no es la capa de más del bebé.

Un bebé con la ropa para el carrito en un día de 12 a 15°
El pantalón y los calcetines cubren piernas y pies. La rebeca y la chaqueta son las prendas que regulan el calor del tronco.

Lo que va en el carrito también cuenta. Una manta polar doblada o un saco de silla acolchado abrigan mucho, de las piernas al pecho. Si tu bebé ya va dentro de un saco de silla de abrigo, ese saco es la capa de más. Si encima le pones un jersey grueso, el carrito se convierte enseguida en una sauna.

Las capas finas te dejan cambiar de idea

Durante un paseo, la temperatura casi nunca es la misma de principio a fin. Bajas por una calle con sombra y viento, sales al sol en el parque y luego entras con el carrito en una panadería o en un autobús con calefacción. La ropa de abrigo gruesa no tiene término medio: o el bebé se asa con todo abrochado o se queda en body.

Dos o tres capas finas, como las de una cebolla, se pueden ir quitando poco a poco. Si la nuca está húmeda o caliente, abre la cremallera de la chaqueta ligera. Si a los pocos minutos la piel sigue caliente o sudada, quítale la rebeca. El body se queda puesto y no hace falta desvestir del todo al bebé en plena calle para que se refresque.

Tres prendas finas de bebé junto a un abrigo de invierno grueso y azul
Las prendas finas se abren o se quitan de una en una. Un buzo grueso de una pieza solo te deja dos opciones: puesto o quitado.

Qué ponerle según la temperatura

Si prefieres no hacer cuentas y ver prendas concretas, guíate por la sensación térmica de hoy.

28° o más

Mono corto

24–27°

Body de manga corta, pantalón fino

20–23°

Body de manga larga, pantalón fino, calcetines finos

16–19°

Body de manga larga, pantalón fino, calcetines finos, rebeca fina

12–15°

Body de manga larga, pantalón grueso, calcetines finos, rebeca fina, chaqueta ligera

8–11°

Body de manga larga, pantalón grueso, calcetines de lana, forro polar grueso, abrigo acolchado, gorro fino

4–7°

Body de manga larga, pantalón grueso, calcetines de lana, forro polar grueso, abrigo acolchado, patucos acolchados, manoplas, gorro grueso

Menos de 4°

Body de manga larga, pantalón grueso, calcetines de lana, forro polar grueso, buzo de invierno, manoplas, gorro grueso

Elige la ropa del carrito según la sensación térmica de hoy y ajústala ya en la calle.

Cuándo no vale la regla de una capa más

La regla de una capa más está pensada para pasear en carrito con tiempo templado o fresco. En varias situaciones muy habituales, aplicarla tal cual puede acabar en un bebé con demasiado calor o en ropa que no es segura.

Cuando hace calor, el abrigo de más es justo lo contrario de lo que necesita el bebé. Entre 24 y 27°, un bebé de menos de 3 meses suele necesitar manga larga, pantalón fino y calcetines finos para proteger su piel delicada. A partir de los 3 meses, un body de manga corta con un pantalón fino es más que suficiente. Con 28° o más, basta un solo mono corto y holgado a cualquier edad. Nunca le pongas una capa de abrigo de más en los días de calor.

En la mochila portabebés o en el fular, tu tronco es un radiador a 37° pegado al bebé. La propia tela del portabebés ya cuenta como otra capa. Ponle menos ropa que para ir en el carrito, mantén su cara despejada y a la vista, y tócale la nuca a menudo.

En la silla del coche, la seguridad va antes que el abrigo. Los abrigos acolchados y los buzos se aplastan con la presión. En un frenazo o un choque, ese relleno aplastado deja el arnés flojo. Debajo del arnés, solo ropa fina y ajustada. Primero abrocha las correas bien pegadas al cuerpo, y después pon un abrigo o una manta por encima del arnés abrochado.

En casa, lo que cuenta es la temperatura de la habitación, no el tiempo de fuera. Quítale el gorro y el buzo en cuanto entres en casa o en una tienda con calefacción. Para dormir, guíate por el termómetro de la habitación y por el TOG del saco de dormir. Nunca uses en el cuarto del bebé la regla de una capa más, que es para la calle.

Con la ropa elegida, tócale la nuca

Ninguna regla puede saber de antemano si tu bebé va a estar a gusto. Hay bebés que siempre tienen calor, y el viento cambia de una esquina a otra. La ropa que has elegido es solo un primer tanteo. A los diez minutos de paseo, tócale la nuca o la parte alta del pecho.

Si la piel está calentita y seca, la ropa está haciendo su trabajo. Si está caliente o sudada, quítale una capa enseguida. Si la notas fresca, ponle una manta ligera o una rebeca.

No te fíes de las manos ni de los pies. En los recién nacidos la circulación todavía está madurando, así que las manos y los pies suelen estar más fríos que el resto del cuerpo. Notar los dedos fríos con el tronco calentito es normal, y no es motivo para ponerle el abrigo de invierno. En [cómo saber si tu bebé tiene calor o frío](/es/consejos/bebe-tiene-calor-o-frio) verás cómo leer estas señales y cambiar una prenda cada vez.

Preguntas frecuentes

¿La manta del carrito cuenta como capa?

Sí. Una manta doblada abriga tanto como un jersey o una chaqueta. Si el pecho está caliente o sudado, aparta la manta antes de quitarle ropa de debajo. Nunca tapes el carrito con una manta para darle sombra, porque dentro el calor sube muy deprisa y eso es peligroso.

¿El saco de silla cuenta como capa?

Sí. El saco de silla abriga mucho de cintura para abajo. Si usas uno de abrigo, ponle en el tronco capas más ligeras y fáciles de abrir.

¿El saco de dormir cuenta como la capa de más?

No. Para dormir, olvídate por completo de la regla de las capas de la calle. Mira el termómetro del cuarto del bebé y elige la ropa según la tabla TOG del fabricante del saco de dormir.

¿Los recién nacidos necesitan más capas que los bebés algo mayores?

En los 3 primeros meses, los bebés pierden calor más deprisa y esa capa ligera de más les viene bien. A partir de los 3 meses regulan mejor la temperatura y suelen poder llevar lo mismo que una persona adulta que está a gusto. Por encima de 28°, basta una sola capa holgada a cualquier edad.

¿Qué ropa le pongo hoy a mi bebé?

Icono de la app Button

Descarga la app Button

Qué ponerle para el paseo, el coche y la noche. Cuándo salir y qué llevarte para luego.

App StoreMuy prontoGoogle Play

Encanta a familias de todo el mundo

Planes guardados en Button: la guardería y la visita a la abuela
La app Button con el tiempo de hoy y la ropa para el carrito
Ropa y accesorios en la app Button