De qué trata
El TOG viene del mundo de los nórdicos y mide el aislamiento térmico, así que en la caja parece la respuesta a todo. En el cuarto del bebé es, en realidad, el ajuste grueso: responde a la temperatura general de tu casa. El ajuste fino para esta noche lo hace el body o el pelele que va debajo.
La diferencia importa porque las noches no son todas iguales. En una habitación a 18°, un saco de dormir de 2,5 TOG con un body de manga larga abriga lo justo. Con ese mismo saco y un pelele polar, el conjunto pasa enseguida a dar demasiado calor. Lo que eliges es un conjunto completo, no una manta que funcione por su cuenta.
Qué significa el TOG
Casi todos los sacos de dormir de bebé se venden en tres grosores. El de 2,5 TOG es el saco de batalla de otoño a primavera en las habitaciones típicas del Reino Unido y del resto de Europa (16–20°). El de 1,0 TOG sirve para cuando hace más calor o para pisos modernos bien aislados (20–24°). El de 0,5 TOG es la opción ligera de verano, para noches de calor y viajes de vacaciones (24–27°).
Los márgenes se solapan en 20° y en 24°. Si el termómetro del cuarto se queda justo en el límite, no hace falta adivinar ni comprar otro saco de dormir: basta con cambiar la ropa de debajo. Si la habitación está a 20° y se enfría por la noche, un saco de dormir de 2,5 TOG con un body de manga corta es una apuesta segura. Si está a 20° y suele mantener el calor, un saco de 1,0 TOG con un body de manga larga equilibra el abrigo.
La mayoría de los organismos de salud aconsejan, si se puede, que la habitación donde duerme el bebé esté más o menos entre 16 y 20°. Olvídate de la estación que pone en la caja. Mira un termómetro fiable cerca de la cuna y ten en cuenta si la habitación se mantiene estable o baja un par de grados antes de que amanezca.
El TOG no se ve a simple vista
Que un saco de dormir sea mullido no quiere decir que abrigue más. Un relleno de poliéster puede quedar gordo y esponjoso con solo 1,0 TOG, mientras que un saco de algodón orgánico acolchado y denso de 2,5 TOG se nota bastante más fino en la mano. El peso y el volumen engañan al tacto.
Si un saco de dormir heredado no tiene etiqueta, pide al fabricante que te ayude a identificarlo. Hasta que sepas cuánto abriga, usa para las siestas y para la noche un saco del que sí conozcas el TOG.

0,5 TOG
Saco de dormir ligero para habitaciones cálidas y olas de calor en verano (24–27°).

1,0 TOG
Saco de dormir intermedio para habitaciones templadas, el final de la primavera y el principio del otoño (20–24°).

2,5 TOG
El saco de dormir de siempre para habitaciones frescas, en otoño, invierno y primavera (16–20°).
Qué pide cada habitación
Empieza por el termómetro del cuarto. La escala de abajo te dice qué grosor de saco de dormir toca según la temperatura. La ropa de debajo completa el conjunto.
Fíjate en cómo cambia la ropa de debajo con la temperatura. En una habitación cálida, un body de manga corta deja los brazos al aire y frescos, y el saco de dormir ligero cubre el pecho y las piernas. En una habitación fría, un pelele con pies guarda el calor hasta la punta de los pies. Si el saco de dormir de tu bebé trae su propia tabla, sigue sus combinaciones. Los conjuntos de aquí son un punto de partida.
Si solo tienes un saco de dormir
Casi ninguna familia tiene un perchero de tienda lleno de sacos de dormir esperando. Cuando hay un escape del pañal a las 02:00, toca apañarse con el saco limpio que quede en el cajón. La ropa de debajo te da algo de margen, pero solo hasta cierto punto.
- Si solo tienes un saco de dormir de 2,5 TOG y la habitación está cálida (22–23°): dentro del saco, solo el pañal. Con 24° o más, guarda ese saco grueso del todo, porque con calor de verdad ninguna capa de debajo hace seguro un relleno tan gordo.
- Si solo tienes un saco de dormir de 1,0 TOG y la habitación está fresca (18–19°): pon un body de manga larga debajo de un pelele con pies para dar el abrigo que falta. Con 17° o menos, un saco de 1,0 TOG ya no da más de sí y necesitas uno más abrigado.
- Si solo tienes un saco de dormir de 0,5 TOG y la habitación está templada (20–21°): un pelele con pies cubre la diferencia. Con 19° o menos, cambia de saco. La tela fina de ese saco no puede con el frío de la habitación, por muchas capas que pongas debajo.
Nunca intentes compensar un saco de dormir fino en una habitación fría con rebecas, forros polares de calle o gorros en casa. Si la temperatura se sale del margen seguro del saco, toca cambiar de saco.
¿Hoy no hay saco de dormir? Viste según la habitación
28° o más
Pañal
24–27°
Body de manga corta
22–23°
Pelele
20–21°
Body de manga larga, pelele
18–19°
Body de manga larga, pelele acolchado
17° o menos
Body de manga larga, calcetines de lana, pelele acolchado
Acertar con el TOG no basta: también cuenta la talla
Un saco de dormir puede tener el TOG exacto y aun así no ser seguro si no ajusta bien en los hombros. La prueba clave es el cuello: con la cremallera cerrada, tiene que quedar por debajo de la barbilla, sin agobiar, y el bebé no debe poder escurrirse hacia dentro del saco.

Hay sacos de dormir con mangas y sin mangas. Elige uno sin capucha, para que la cabeza de tu bebé quede descubierta. Las sisas, ajustadas para que no se muevan, pero sin apretar. Y comprueba que todas las cremalleras y los automáticos de los hombros estén bien cerrados.
Cuando tu bebé ya esté boca arriba en la cuna, echa un último vistazo al cuello del saco de dormir. Si se sube con facilidad por encima de la barbilla o de la boca, ese saco todavía es demasiado grande para esta noche. Guárdalo para dentro de unas semanas.
No pongas dos sacos de dormir a la vez
Los TOG no se suman sin más. Dos sacos de dormir de 1,0 TOG, uno encima de otro, no hacen 2,0 TOG. El aire que queda atrapado entre los dos aísla de forma impredecible y puede hacer que el bebé pase demasiado calor muy rápido.
Quédate con un solo saco de dormir que ajuste bien. Nunca uses sacos de dormir ni muselinas con peso: dificultan la respiración y las principales organizaciones de pediatría los consideran inseguros. Los nórdicos, las colchas y las mantas sueltas, también fuera de la cuna.
Comprueba el conjunto ya puesto
Las tablas y el termómetro te dan un buen punto de partida. La piel de tu bebé te dice si funciona de verdad. Cuando se haya calmado, mete dos dedos por el cuello y tócale el pecho o la nuca.
Si la piel está calentita y seca, has acertado de lleno. Si está sudada, pegajosa o caliente, tu bebé está acumulando demasiado calor: abre la cremallera del saco de dormir o quítale una capa de debajo. Si el pecho está fresco al tacto, añade una capa de manga larga o pasa a un saco de dormir más abrigado.
No juzgues la temperatura por esas manos y esos pies tan pequeños. La circulación del bebé da prioridad a los órganos vitales, así que los dedos de las manos y de los pies pueden estar fresquitos aunque el cuerpo esté bien calentito. Así es como, sin querer, se acaba con demasiado calor en tantos cuartos de bebé: alguien nota las manos frías y echa otra manta.
Si tu bebé acaba en tu cama
Si por la noche tu bebé acaba durmiendo en tu cama, el saco de dormir es toda su ropa de cama. Baja tu nórdico hasta la cintura y deja las almohadas de los adultos bien lejos de la cara del bebé. Comprueba que tiene los brazos fuera, y nunca envuelvas al bebé en una cama de adultos.
Compartir colchón con un adulto suma calor corporal, así que tócale la nuca o el pecho cuando se haya calmado. Si la habitación ya está cálida, una capa más ligera debajo del saco de dormir evita que pase demasiado calor a tu lado.
Esta tabla es solo para dormir en casa
Estos TOG y estas combinaciones de ropa valen solo para la cuna o el moisés, en casa y con el aire quieto. Para salir, no sirven tal cual.
Fuera, el viento y el aire en movimiento cambian cómo abriga la ropa. Por eso, para las siestas en el carrito o la silla de paseo, mira el [artículo sobre cómo vestir al bebé en el carrito](/es/consejos/como-vestir-al-bebe-en-el-carrito). En el coche, un relleno gordo bajo el arnés impide que las correas se tensen bien en un choque. Deja el saco de dormir para la cuna y, en el coche, usa una manta especial para la silla del coche, remetida por encima del arnés ya tenso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar un saco de dormir de 1,0 TOG a 24°?
Sí. Los márgenes del servicio de salud británico (NHS) se solapan en 24°. En una habitación a 24°, combina el saco de dormir de 1,0 TOG solo con el pañal, o pasa a uno de 0,5 TOG con un body de manga corta.
¿Puedo añadir ropa para que un saco de dormir de 0,5 TOG sirva en una habitación fría?
Solo si la temperatura baja un poco. Según esta tabla, con 19° o menos un saco de dormir de 0,5 TOG no basta, ni siquiera con un pelele con pies. Cambia a un saco de dormir más abrigado.
¿Puedo poner dos sacos de dormir a la vez?
No. El aire que queda entre los dos hace que el abrigo total sea impredecible, y hay riesgo de que pase demasiado calor. Usa un solo saco de dormir que ajuste bien, con la ropa de debajo que pida la habitación.
Repaso antes de dormir
- Comprueba el cuello: la cabeza de tu bebé no puede colarse hacia dentro del saco de dormir.
- Elige el saco de dormir según la temperatura de la habitación y ajusta el abrigo con la ropa de debajo.
- Cuna despejada: sin nórdicos, mantas sueltas ni chichoneras.
Tócale la nuca o el pecho. Si notas la piel pegajosa o fresca, cambia una capa y vuelve a comprobar.

















