De qué trata
La previsión de la noche y la corriente del pasillo pueden despistarte. Fuera puede hacer un frío húmedo mientras la habitación de la planta de arriba sigue guardando el calor de la tarde. O un rincón con corriente puede perder varios grados en cuanto se apaga la calefacción.
El único número que debería decidir la ropa de dormir es el del termómetro que tienes junto a la cuna.
Mira el termómetro a la hora de dormir
Las recomendaciones oficiales de sueño seguro hablan de una habitación entre 16 y 20°. Tómalo como una referencia útil, no como un examen que se pueda suspender. Casi todas las habitaciones de verdad se salen de ese margen, por arriba o por abajo, en algún momento del año. Pon un termómetro pequeño cerca de la cuna, a la altura del colchón y lejos de radiadores, ventanas donde da el sol y corrientes de la calle.
Mira la temperatura poco antes de acostar a tu bebé, y en la misma habitación donde duerme. Las habitaciones suelen enfriarse en las horas tranquilas antes del amanecer. Si en la tuya la temperatura baja siempre por la noche, viste al bebé para el fresco que hará la mayor parte de la noche, no para el calorcito pasajero del anochecer.

Tres opciones para dormir
Elige una opción y no la mezcles con otras. El error más habitual a la hora de dormir es sumar varias «por si acaso». El saco de dormir ya es una manta que se lleva puesta. La muselina envuelve el cuerpo entero. Un pijama ajustado puede dar todo el abrigo por sí solo. Quédate con una y regula el abrigo con la ropa de debajo. Nunca metas la muselina dentro de un saco de dormir, y nunca pongas una manta suelta por encima.

Saco de dormir
El saco de dormir y la ropa de debajo forman un solo conjunto. Cambia la capa de debajo según la habitación.

Sin saco de dormir
El pijama ajustado da todo el abrigo, sin nada suelto encima en la cuna.

Muselina
Una sola muselina ligera sobre una capa fina. Deja de envolver al primer intento de darse la vuelta.
Elige a la vez el saco de dormir y la ropa
El saco de dormir hace de manta, y la ropa de debajo, de termostato. El TOG mide cuánto abriga el saco por sí solo. Las pautas habituales son 2,5 TOG para 16–20°, 1,0 TOG para 20–24° y 0,5 TOG para 24–27°. Pero el saco abriga en equipo con lo que toca la piel del bebé.
La tabla de abajo recoge combinaciones fiables para empezar. Aun así, la referencia principal es siempre la guía impresa que trae tu saco de dormir. Si el fabricante recomienda algo un poco distinto para ese saco en concreto, haz caso a su tabla.
28° o más
Pañal
Sin saco de dormir.
24–27°
Body de manga corta, saco de dormir de 0,5 TOG
22–23°
Body de manga corta, saco de dormir de 1,0 TOG
20–21°
Body de manga larga, saco de dormir de 1,0 TOG
18–19°
Body de manga larga, saco de dormir de 2,5 TOG
17° o menos
Pelele, saco de dormir de 2,5 TOG
Con la habitación a 28° o más, nada de saco de dormir: solo el pañal. Si la habitación está fresca, pasa a un saco de dormir más abrigado en vez de embutir un pelele polar abultado dentro de uno ligero. El saco de dormir debería quedar siempre cómodo en el pecho, sin apretar ni hacer bolsas.
Un pijama ajustado también abriga
Si no usas saco de dormir, la ropa ajustada puede dar todo el abrigo que hace falta. A los ojos de un adulto acostumbrado a dormir con un buen nórdico, un pelele de algodón y nada más puede parecer muy poca ropa. Resiste la tentación de llenar la cuna vacía con una manta. Unas capas ajustadas y transpirables mantienen el calor pegado a la piel, sin tela suelta que pueda acabar sobre la cara.
28° o más
Pañal
24–27°
Body de manga corta
22–23°
Pelele
20–21°
Body de manga larga, pelele
18–19°
Body de manga larga, pelele acolchado
17° o menos
Body de manga larga, calcetines de lana, pelele acolchado
Entre 22 y 23°, suele bastar con un pelele de algodón de manga larga. Si hace más fresco, ponle debajo un body de manga corta. Cuando la habitación llega a 28° o más, lo más fresco y lo más seguro es dejar solo el pañal.
La muselina es solo para una temporada
Una muselina fina parece ligera, pero la tela que envuelve el cuerpo guarda el calor muy rápido. Debajo, muy poca cosa: normalmente un body fino o solo el pañal, según la habitación. Nunca pongas un saco de dormir, un nórdico ni una manta encima de un bebé con la muselina puesta.
28° o más
Pañal
Sin muselina.
24–27°
Pañal, muselina para envolver
22–23°
Body de manga corta, muselina para envolver
20–21°
Body de manga larga, muselina para envolver
18–19°
Pelele, muselina para envolver
17° o menos
Pelele, muselina para envolver
Con 28° o más, nada de muselina. Y lo más importante: envolver al bebé tiene fecha de caducidad, por seguridad. A partir de los 2 meses, fíjate en si intenta darse la vuelta. En cuanto empiece a retorcerse o a intentarlo, se acabó envolver, esa misma noche. Los brazos libres son clave para que el bebé pueda recolocar la cabeza. El [artículo sobre cuándo dejar de envolver](/es/consejos/hasta-cuando-envolver-al-bebe) explica cómo pasar a una ropa de dormir con los brazos libres.
La cuna no necesita adornos
Durante los primeros 12 meses, nada de mantas sueltas, almohadas ni chichoneras en la cuna. Después del primer cumpleaños, si la habitación es fría, puedes usar una manta ligera bien remetida por debajo de las axilas, aunque el saco de dormir sigue siendo más sencillo. La cabeza, despejada a cualquier edad.

Cuando la habitación se sale de lo recomendado
Las olas de calor del verano y los días de frío intenso del invierno dejan muchas habitaciones muy lejos del margen recomendado. Con la habitación a 28° o más, acuesta a tu bebé solo con el pañal. A muchas familias se les hace raro acostar a un bebé sin ropa, pero el exceso de calor tiene riesgos reales, y dormir en pañal cuando la habitación está caliente es totalmente seguro.
Siempre que puedas, refresca la habitación antes de la hora de dormir. Durante el día, baja las persianas o corre las cortinas para que no entre el sol directo. Abre las puertas entre las habitaciones, y las ventanas cuando fuera haga más fresco. Un ventilador ayuda a mover el aire caliente y cargado, pero que no apunte a la cuna, y deja los cables bien lejos del alcance del bebé.
Si la temperatura baja de 16°, caldea la habitación todo lo que puedas sin riesgos, pero sin poner la cuna junto a un radiador o una estufa. Pasa a un saco de dormir más abrigado o añade debajo una capa de abrigo. Nunca le pongas gorro para dormir en casa, de ningún tipo. Los bebés sueltan el calor que les sobra por la cabeza, así que la necesitan descubierta, aunque el cuarto esté frío.
El pecho te dice si has acertado
A la hora de dormir, el termómetro decide la ropa, pero la piel de tu bebé te dice si funciona de verdad. Mete dos dedos por dentro del cuello de la ropa y tócale el pecho o la nuca. Si la piel está calentita y seca, la ropa va bien. Si está caliente, húmeda o sudada, quítale una capa o pasa a un saco de dormir más ligero. Si el pecho está fresco, añade una capa ajustada.
No te fíes de las manos ni de los pies. La circulación del bebé aún está madurando y da prioridad al corazón y a los órganos vitales, así que los dedos de las manos y de los pies suelen estar fresquitos al tacto. Asustarse por unas manos frías a las 02:00 es el motivo número uno por el que se abriga de más a los bebés sin querer. Fíate del pecho. En el [artículo sobre cómo saber si tu bebé tiene calor o frío](/es/consejos/bebe-tiene-calor-o-frio) tienes la comprobación paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner una manta encima del saco de dormir?
Durante los primeros 12 meses, no. Si la habitación está fría, cambia la ropa de debajo o pasa a un saco de dormir con más TOG. Una manta suelta encima del saco se desplaza con facilidad y puede acabar sobre la cara del bebé.
¿Le pongo un gorro para dormir?
No. Nunca le pongas gorro a un bebé que duerme en casa. Los bebés regulan su temperatura soltando el calor que les sobra por la cabeza y la cara. Si le tapas la cabeza, aumenta el riesgo de que pase demasiado calor.
¿Y si la temperatura de la habitación cambia durante la noche?
Viste al bebé para la temperatura que suele tener la habitación de madrugada, en las horas más frías. Si te levantas para una toma y notas un cambio grande, tócale el pecho o la nuca y cambia una sola capa, rápido.
Señales de que tiene demasiado calor
- El pecho o la nuca están calientes o pegajosos.
- Nuca sudada, pelo húmedo o sarpullido por el calor.
- Mejillas rojas o respiración rápida y superficial.
Quítale una capa o ponle un saco de dormir más ligero enseguida, y ventila la habitación si puedes. Si tu bebé tiene el cuerpo flojo o le cuesta mucho despertarse, llama al 112 ahora mismo. Si no es tan grave pero notas que algo no va bien, llama a tu pediatra o a tu centro de salud.














