El pijama de dos piezas, con su parte de arriba y su pantalón, es el que toma el relevo cuando tu bebé deja el pelele, el pijama entero de una pieza de los primeros meses. Es el pijama infantil de siempre, y lo hay largo para casi todas las noches, corto para el verano y con pies para cuando el suelo está frío.
Algunos pijamas de algodón sorprenden por lo estrechos que son, y no es que la talla venga pequeña. Suelen ser de marcas que también venden en Estados Unidos. Allí, la ropa de dormir de más de 9 meses, peleles incluidos, o es de algodón ajustado al cuerpo, con una etiqueta amarilla, o es ignífuga y puede quedar más holgada.
- Edad12+meses
- Necesitas4–7por talla
- TemporadaTodo el año
¿Cuándo pasar del pelele al pijama?
No hay una edad fija. Los peleles también se fabrican en tallas para niños que ya caminan, así que el momento lo eliges tú. Un buen momento es cuando empiezas a quitarle el pañal, porque el pantalón del pijama se baja en un segundo para sentarse en el orinal, mientras que el pelele hay que abrirlo y bajarlo desde los hombros.
El pijama se lleva solo o debajo de un saco de dormir. Debajo puede ser fino, porque casi todo el abrigo lo pone el saco de dormir. Sin saco de dormir, una habitación fresca pide un pijama largo o uno con pies. En la guía para dormir tienes qué ponerle según la temperatura del cuarto.

¿Por qué hay pijamas tan ajustados?
Por una norma contra incendios de Estados Unidos. Allí, la ropa de dormir por encima de la talla de 9 meses tiene que ser ignífuga o ajustada. Ignífuga quiere decir que el tejido deja de arder en cuanto se aparta de la llama; ajustada, que está cortada para ir pegada al cuerpo hasta las muñecas y los tobillos. El ajuste protege porque debajo de la tela casi no queda aire que avive el fuego, y no hay ninguna manga ancha ni ningún bajo suelto que pueda acercarse a una llama.
Los niños corren más peligro justo antes de acostarse y nada más levantarse, cuando ya llevan el pijama puesto y juegan con cerillas, un mechero, una vela o la cocina. Las tallas de 9 meses o menos quedan fuera de la norma, porque un bebé tan pequeño todavía no llega hasta una llama. Por eso, al pasar a la primera talla por encima de 9 meses, peleles y pijamas parecen de pronto estrechos.
Los pijamas de algodón ajustados llevan una etiqueta amarilla colgante. Suele venir en inglés y dice, más o menos, que por seguridad la prenda debe quedar ajustada, que no es ignífuga y que una prenda holgada prende con más facilidad. La etiqueta cosida en el cuello lo resume en una línea: hay que llevarla ajustada y no es ignífuga.
Cómo debe quedar un pijama ajustado
Cómo debe quedar un pijama ajustado



Bien: Ceñido, como unos leggings
Los puños acaban en las muñecas y los tobillos, y la tela sigue los brazos y las piernas sin apretar. Tu bebé se agacha, trepa y se estira sin problema.

Mal: Otra vez algodón holgado
Las mangas le tapan las manos, las perneras se arrugan sobre los pies y la camiseta se separa del cuerpo, con aire debajo. Es justo el ajuste del que avisa la etiqueta amarilla.

Bien: Puede quedar holgado
Aquí la seguridad está en el tejido y no en el corte, así que el pijama puede ser amplio. La mayoría son de poliéster, del punto fino al polar calentito.

Algodón, bambú o poliéster
Para cumplir esa norma, los pijamas de algodón y de bambú van ajustados, y los de poliéster llevan un tejido ignífugo. En la guía de tejidos tienes más sobre cada fibra.

Algodón ajustado
Algodón elástico de corte ceñido, que en los pijamas para el mercado estadounidense viene con la etiqueta amarilla. El algodón absorbe el sudor, así que sigue siendo cómodo en una habitación cálida. Eso sí, para ponerlo hay que pelearse un poco con las mangas.
- Bien: Absorbe el sudor de la noche
- Bien: Es barato
- Mal: Aprieta en brazos rollizos

Bambú ajustado
Lo que se vende como tejido de bambú es viscosa, una fibra que se hila a partir de la pulpa del bambú. Igual que el algodón, no es ignífuga, así que estos pijamas también van ajustados. Es más sedoso y más elástico que el algodón, y se pone con menos esfuerzo.
- Bien: Cede en brazos rollizos
- Bien: Tacto sedoso y fresco
- Mal: Cuesta más

Poliéster ignífugo
Los pijamas de poliéster que se venden en Estados Unidos como ropa de dormir son ignífugos, la mayoría por la propia fibra y sin ningún producto químico añadido, y por eso pueden quedar más holgados. El punto fino, como el de una camiseta, sirve para casi cualquier habitación; el polar es el que abriga en un dormitorio frío. El poliéster retiene el sudor sobre la piel, así que en una habitación cálida el pijama se vuelve húmedo y pegajoso.
- Bien: Puede ser más holgado
- Bien: Polar para cuartos fríos
- Mal: Pegajoso en un cuarto cálido
Largo, corto o con pies

Pijama largo
Manga larga y pantalón largo: el pijama de casi todo el año. Si el dormitorio es frío, es mejor pasar a un saco de dormir más abrigado que buscar un pijama más gordo, porque lo que abriga cada saco de dormir viene en su etiqueta, en TOG.

Pijama corto
El pijama de verano: manga corta y pantalón corto, para las habitaciones cálidas y las noches de calor. Para el calor, mejor de algodón, que absorbe el sudor, o de bambú, fresco al tacto.

Pijama con pies
El pantalón lleva los pies cosidos y muchas veces es de polar, para una habitación fría o para un bebé que se destapa por la noche. Si ya camina, elige suelas antideslizantes, porque los pies de tela lisa resbalan en las baldosas y en el parqué.
Cómo elegir un pijama

1. La etiqueta correcta
Para dormir, elige un pijama hecho y vendido como ropa de dormir, ajustado o ignífugo, y no ropa de estar por casa ni de calle. En los del mercado estadounidense se ve enseguida. Por encima de la talla de 9 meses, o llevan la etiqueta amarilla del ajuste, o dicen en la etiqueta colgante o en la de lavado que son ignífugos. La ropa de estar por casa y la de diario no tienen ni lo uno ni lo otro.
- Bien: Etiqueta amarilla de pijama ajustado
- Bien: La etiqueta dice que es ignífugo
- Mal: La etiqueta dice que no es para dormir

2. Tela que estira
El canalé (el punto de rayitas en relieve de los puños) o el algodón con un poco de elastano ceden sobre los brazos y los muslos rollizos y luego recuperan la forma. Un pijama ajustado que estira entra mucho mejor, incluso con la piel todavía húmeda después del baño.
- Bien: Canalé o un poco de elastano
- Bien: Recupera la forma al estirarlo
- Mal: Algodón liso que no cede

3. Una camiseta que no se sube
Los niños pequeños se estiran, ruedan por la cama y alguien los levanta en brazos a cada rato, así que una camiseta corta se sube y deja la barriga fría. La que llega bastante más abajo de la cinturilla se queda en su sitio.
- Bien: Pasa de la cinturilla
- Bien: Barriga tapada con los brazos arriba
- Mal: Camiseta corta y cuadrada

4. Suave por dentro
Etiqueta estampada en lugar de cosida, costuras planas y la goma de la cintura forrada de tela suave: así nada roza en toda una noche de vueltas.
- Bien: Etiqueta estampada en la tela
- Bien: Costuras planas por dentro
- Mal: Goma de la cintura al aire
Preguntas frecuentes
¿Puedo comprar el pijama ajustado una talla más grande para que le dure?
Mejor no. Cómpralo de la talla que le corresponde ahora por lo que mide y lo que pesa, aunque esa ya sea la siguiente: en la etiqueta, mira los centímetros más que los meses. Dos tallas más grande, un pijama ajustado cuelga suelto como cualquier pijama de algodón, y lo que lo hace seguro es justamente que vaya pegado al cuerpo.
¿Hay pijamas que no vayan tan ajustados?
Sí, los ignífugos, casi siempre de poliéster, en punto fino o en polar, que muchas veces se venden como de corte holgado o amplio. Si prefieres algodón contra la piel, busca un pijama ajustado que estire más, de canalé, con elastano o de bambú, que se pone con mucho menos esfuerzo.
¿Llevan los pijamas retardantes de llama?
La mayoría, no. Los de algodón y de bambú ajustados no necesitan ningún tratamiento, porque cumplen la norma con el corte, y casi todos los de poliéster son ignífugos por la propia fibra. El tratamiento químico es raro y aparece sobre todo en pijamas holgados de algodón puro vendidos como ignífugos.
¿Un pijama 100% algodón es ignífugo?
No. El algodón prende con facilidad, y por eso los pijamas de algodón que llevan la etiqueta amarilla van tan ajustados.
¿Qué quiere decir que una prenda no es apta para dormir?
Que no se ha fabricado ni probado según la norma de la ropa de dormir: es ropa de estar por casa o de calle. Para la noche, elige un pijama que se venda como ropa de dormir, ajustado o ignífugo.
¿Por qué algunos pijamas dicen «Mantener alejado del fuego»?
Ese aviso viene de la etiqueta británica. En el Reino Unido, los pijamas infantiles no están obligados a pasar una prueba de inflamabilidad, pero su etiqueta tiene que decir si la pasaron. Los que la superaron lo indican con la norma BS 5722, de baja inflamabilidad. El aviso rojo de mantener alejado del fuego va en todos los que no la pasaron, y también en algunos que sí.
¿Son seguros los pijamas de polar?
Sí, los que se venden como ropa de dormir. Son ignífugos, así que pueden quedar más holgados. Lo que hay que vigilar es el calor, porque el polar es para una habitación fresca. Tócale la nuca: si está sudada, le sobra abrigo.
¿Qué pijama le pongo si tiene dermatitis atópica?
Uno de algodón suave, lavado con un detergente sin perfume ni colorantes, en un dormitorio que no se caliente demasiado, porque el sudor y el calor de más desencadenan los brotes. Una etiqueta o una costura que roce puede provocar uno justo donde toca.
¿Puede dormir con ropa de diario en vez de pijama?
Sí, si es ceñida: unos leggings de algodón y una camiseta de manga larga ajustada, por ejemplo. Lo que no conviene es el algodón holgado, como una camiseta grande, un pantalón de chándal o una sudadera, porque prende con facilidad.
¿Puede dormir con una sudadera con capucha?
No. La capucha puede taparle la cara mientras duerme, y una sudadera holgada es algodón suelto, ropa de día.
¿Cuántos pijamas hacen falta?
De cuatro a siete, que dan para una semana entre lavadora y lavadora. En plena operación pañal se gastan más.
¿Es seguro dormir con camisón?
Sí, si se vende como ropa de dormir infantil. Un camisón no puede ir ajustado, así que en Estados Unidos, por encima de la talla de 9 meses, tiene que ser ignífugo, y en el Reino Unido el camisón infantil tiene que pasar una prueba de inflamabilidad. Mejor no usar uno holgado de algodón sin esa etiqueta de ropa de dormir. Los hechos a mano, como los que cose la abuela, muchas veces no llevan ninguna.







