De qué trata
Estás junto al carrito o la silla de paseo, tu bebé ya lleva puesto un buzo de invierno grueso, y lo más tentador es cerrarle encima un saco de silla forrado de polar. Esa doble capa convierte el carrito en un horno.
El saco de silla no es un accesorio que se añade a la ropa de invierno. Es el abrigo de invierno de la cintura para abajo.
El saco es el abrigo de las piernas
De cintura para abajo, el saco hace todo el trabajo de abrigar. La tela exterior cortavientos frena el frío, y el forro polar grueso o el plumón guardan el calor del cuerpo alrededor de las piernas y los pies. Por eso, debajo tu bebé solo necesita la ropa normal de casa: un body, un pantalón y unos calcetines.
Ponerle un buzo acolchado dentro de un saco de invierno casi siempre da demasiado calor. El acolchado de más retiene el sudor contra la piel y le quita libertad de movimiento. Si dudas de que un pantalón fino baste, piensa que el asiento y el respaldo del carrito también frenan el viento frío por detrás.

De cintura para arriba, ropa de calle
Con frío, en el carrito hay dos climas distintos. La mitad de abajo de tu bebé va bien resguardada dentro del saco. Los brazos, el pecho y la cabeza siguen al aire frío. Arriba, ropa de calle: un abrigo o un forro polar, un gorro y unas manoplas.

Piernas con ropa ligera
Déjale el pantalón y los calcetines de casa. El saco, con su relleno, se encarga del resto.

Abriga la parte de arriba
Ponle un abrigo, un gorro y unas manoplas para el pecho, los brazos y la cabeza.

Abrocha y cierra
Abrocha bien el arnés de cinco puntos y luego sube la cremallera de la parte delantera hasta el pecho.
La cremallera es tu termostato
Un paseo de invierno rara vez se queda en una sola temperatura. Vas por una acera helada, te subes a un autobús con calefacción o te sientas en una cafetería calentita. Sacar del arnés a un bebé que duerme para quitarle ropa no es nada fácil. La cremallera de delante lo resuelve en segundos.
En cuanto entres en un sitio con calefacción, baja la cremallera hasta los pies. Dobla hacia atrás la parte delantera para que el calor salga sin problema. Cuando vuelvas a salir al viento, sube otra vez la cremallera hasta el pecho.

Nunca pases el saco de silla a la silla del coche
El saco de silla tiene ranuras para el arnés, y eso tienta a ponerlo también en la silla del coche. Nunca lo hagas. Un acolchado grueso detrás de la espalda de tu bebé y debajo de las correas impide que el arnés de la silla del coche se ajuste bien.
En un frenazo o un choque, el tejido grueso se aplasta con la presión, y de golpe las correas quedan peligrosamente flojas. En el coche, abrocha bien el arnés sobre ropa fina y ajustada. Si el coche está frío, pon una manta encima de las correas abrochadas y quítala cuando la calefacción lo caliente.
Botas con barro y bebés que ya andan
Cuando tu bebé empieza a andar, los paseos de invierno se vuelven más sucios. Pisará la nieve medio derretida y luego querrá subirse directamente al carrito. Las botas mojadas pueden empapar el forro polar y dejarle humedad fría en los pies.
Muchos sacos tienen abajo una cremallera de doble cursor. Abre la de abajo para que las botas sucias asomen por fuera mientras las piernas siguen dentro, con la cremallera cerrada y calentitas. Si tu saco solo se abre por arriba, quítale las botas mojadas junto al carrito y mete los pies dentro con unos calcetines gruesos de lana.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta un buzo dentro del saco de silla?
No. Un saco forrado de polar o de plumón ya hace de buzo para la mitad de abajo. Si le pones un buzo dentro, se acumula demasiado calor. Mejor un pantalón normal de casa y un abrigo en la parte de arriba.
¿Puede mi bebé dormir en el saco de silla cuando entramos?
Al entrar, baja la cremallera del saco hasta los pies. Si se ha dormido en la silla del carrito, pasa a tu bebé a una cuna o a un moisés en cuanto puedas. En un capazo apto para dormir, puede seguir durmiendo sobre el colchón firme y plano.
¿Puedo usar el saco de silla en la silla del coche?
Nunca. Las capas acolchadas entre tu bebé y el arnés de la silla del coche dejan una holgura que no se ve y hacen que la silla no sea segura en un choque. Mantén el arnés bien ajustado sobre ropa fina y pon una manta por fuera, encima de las correas abrochadas.







