Calcetines, calzado y manoplas

Zapatillas de casa

Un calzado blando para dentro de casa, para cuando tu bebé ya anda, en suelos fríos o resbaladizos y en la escuela infantil.

Calzado para casaSuela de ante o de goma
Otros nombres
  • pantuflas
  • zapatillas de estar por casa
Zapatillas de casa

Las zapatillas de casa de un bebé que ya anda (en México y Argentina, pantuflas) se parecen más a un zapato blando de primeros pasos que a las zapatillas mullidas de los mayores. Las buenas abrazan el talón y tienen una suela fina de ante o de goma que se dobla con la mano. Son solo para dentro de casa: para el parque, tu bebé sigue necesitando sus zapatos de primeros pasos.

En casa, lo mejor sigue siendo ir descalzo, siempre que el suelo no esté frío. Con los pies desnudos, los dedos se abren y se agarran, la planta nota el suelo, y así es como se aprende el equilibrio. Por eso las zapatillas no le ayudan a aprender a andar, y solo hacen falta en dos casos: un suelo demasiado frío para ir descalzo, o una guardería que las pide en su lista.

  • Desde losPrimeros pasos
  • Necesitas1–2pares por talla
  • SobreSuelo frío

¿Descalzo o con zapatillas?

Depende del suelo. Sobre una alfombra, una moqueta o un suelo de madera, en una habitación caldeada, déjale los pies descalzos. Otros suelos siguen fríos todo el invierno aunque la casa esté calentita: la baldosa, el gres, el terrazo, la piedra, o la tarima antigua de un bajo con un sótano o un garaje sin calefacción debajo. Ahí van mejor unas zapatillas o unos calcetines antideslizantes gruesos.

Lo peor para esos suelos son los calcetines normales, que resbalan en la madera pulida, la baldosa y el laminado. Lo que agarra es una suela de goma o unos puntitos antideslizantes. Y si en casa hay escaleras, elige un par cerrado por detrás: una zapatilla abierta puede salírsele a mitad de escalera.

Los pies descalzos de un bebé al borde de una alfombra tejida en la cocina, y unas zapatillas de piel suave color caramelo que esperan sobre las baldosas hidráulicas frías, con nieve al otro lado de la ventana
Pies descalzos en la alfombra, zapatillas para la baldosa fría.

Tipos de zapatillas de casa

Las de piel suave son una maravilla sobre alfombras y moquetas, pero su suela de ante resbala en la madera pulida, la baldosa y el laminado. Para un suelo liso, mejor una suela de goma.

  • Zapatilla de casa de piel suave color caramelo, con el elástico fruncido alrededor del tobillo y una suela fina de ante color tostado

    Zapatillas de piel suave

    Piel fina y blanda, suela de ante y un elástico alrededor del tobillo: se ponen en un momento, no se salen y se doblan con cada paso. Son las mejores para quien empieza a andar sobre alfombras y moquetas. En la calle, el ante se empapa.

  • Zapatilla de casa de lona de algodón verde salvia, con el talón cerrado, una tira de velcro por encima del pie y una suela fina de goma blanca

    Zapatillas con suela de goma

    Un empeine blando de algodón, fieltro o piel sobre una suela fina de goma, casi siempre con una tira de velcro por encima del pie. La goma agarra en la madera pulida, la baldosa y el laminado. Y como tu bebé puede abrir y cerrar el velcro sin ayuda, son un buen par para la guardería. Las barefoot o respetuosas siguen la misma idea, con la parte delantera más ancha y la suela aún más fina.

  • Zapatilla de casa gruesa de lana cocida gris jaspeado, cerrada alrededor de todo el talón, sobre una suela fina de piel marrón

    Zapatillas de lana cocida

    La lana cocida es lana lavada en caliente hasta que encoge y se vuelve un fieltro grueso y firme. Estas zapatillas cierran todo el talón y llevan suela de piel o de goma. Son las que más abrigan de las tres, para la baldosa y la piedra en pleno invierno.

Cómo elegir las zapatillas

Casi todo se comprueba en la tienda, con una zapatilla en la mano: mírala por detrás, dobla la suela y dale la vuelta. Solo para la talla hace falta tu bebé, de pie y con ellas puestas.

  • Primer plano de la parte de atrás de una zapatilla de piel que abraza el talón, con un ribete elástico suave alrededor de la abertura

    1. Talón cerrado que sujete

    La trasera abraza el talón, y un elástico o una tira por encima del pie lo mantiene en su sitio, así que no se sale ni corriendo por el pasillo. Con una zapatilla abierta por detrás, los dedos tienen que agarrarse en cada paso para no perderla.

    • Bien: La trasera abraza el talón
    • Bien: Elástico o tira por encima del pie
    • Mal: Abierta por detrás y sin tira
  • La mano de una persona adulta empuja hacia arriba con un dedo la punta de una zapatilla verde salvia, y la suela fina se dobla justo donde empiezan los dedos

    2. Suela fina que se doble

    Empuja la punta hacia arriba con un dedo: la suela tiene que doblarse sin esfuerzo justo donde nacen los dedos. Una suela fina y plana deja que tu bebé sienta el suelo, y una gruesa, acolchada o con arco se lo quita. A esta edad, el pie no necesita ningún soporte para el puente.

    • Bien: Se dobla con un dedo
    • Bien: Plana por dentro, sin bulto en el puente
    • Mal: Espuma gruesa, dura de doblar
  • Primer plano de la planta de una zapatilla: una suela fina de goma llena de puntitos en relieve

    3. Puntitos de goma para suelos lisos

    Dale la vuelta. La suela que mejor agarra en la madera y la baldosa es de goma y está llena de puntitos o tacos pequeños. Las rayas poco marcadas agarran mal incluso con el suelo seco, y una suela de tela o de peluche resbala igual que un calcetín. Fíate de lo que ves en la suela, no de la palabra «antideslizante» de la caja.

    • Bien: Puntitos o tacos de goma
    • Bien: Puntitos por toda la suela
    • Mal: Rayas poco marcadas o tela
  • El pulgar de una persona adulta presiona la punta de una zapatilla de piel blanda en el pie de un bebé que está de pie, para notar el sitio que queda delante de los dedos

    4. Sitio delante de los dedos

    Con tu bebé de pie, tienen que quedar 6⁠–⁠10 mm entre el dedo más largo y la punta, como en los zapatos de primeros pasos. Muchas zapatillas vienen en tallas dobles, como la 22/23: una sola talla de zapatilla para dos de zapato. Así que mira la tabla del fabricante y compárala con lo que mide su pie. Si queda entre dos tallas, la mayor. Una talla entera más, para que duren, no sirve: al ponerse de puntillas, el talón se sale.

    • Bien: 6⁠–⁠10 mm delante del dedo más largo
    • Bien: De puntillas, el talón no se sale
    • Mal: Una talla entera más para que duren

¿Zapatillas o calcetines?

Los dos abrigan el pie y agarran en un suelo liso. Los calcetines antideslizantes van mejor mientras gatea, y las zapatillas, cuando ya corre.

Un par de zapatillas de casa de piel suave color crema, con elástico en el tobillo y suela de ante color tostado

Zapatillas de casa

Con suela de verdad y talón cerrado, no se salen aunque corra, trepe o suba y baje escaleras. Es el par que hay que comprar cuando la guardería pide calzado para dentro.

  • Bien: El talón cerrado no se sale
  • Bien: Seguras en la escalera
  • Mal: Cuestan más y muchas se lavan a mano
Un par de calcetines gruesos de punto color avena, uno dado la vuelta para enseñar los puntitos de goma antideslizantes de la planta

Calcetines antideslizantes

Calcetines gruesos con puntitos de goma en la planta: lo más parecido a ir descalzo. Son la opción fácil para un bebé que gatea o que empieza a ponerse de pie agarrándose a algo, y van a la lavadora con todo lo demás. Pero en cuanto anda sin parar, se le giran en el pie y acaban saliéndose.

  • Bien: Lo más parecido a ir descalzo
  • Bien: A la lavadora con todo
  • Mal: Se giran y se salen

Zapatillas para la guardería

Antes de comprarlas, pregunta en la guardería o la escuela infantil. Cada centro tiene su norma, y suele venir en la lista de material que te dan antes de empezar. Unos piden zapatillas o calcetines antideslizantes, para que los pies vayan calentitos y no resbalen en el suelo liso. Otros quieren zapatillas sencillas, sin cabezas de animales. En algunos van todos con el calzado de la calle, o descalzos, y hay centros que no admiten zapatos abiertos por detrás ni chanclas.

Diga lo que diga la lista, el par que funciona allí es el que tu bebé se pone sin ayuda: un velcro que se abre del todo, o un elástico alrededor de una abertura ancha, y un talón cerrado que no se sale al correr. Deja que practique en casa unos días. Después, márcalas con su nombre por dentro del talón y déjalas allí.

Un bebé que ya anda, en un banco bajo de madera en la entrada de la guardería, cierra el velcro de una zapatilla verde salvia, y bajo los abrigos colgados esperan en una balda los zapatos de la calle
Con un velcro que se abre del todo, se pone las zapatillas sin ayuda.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo poner zapatillas a los bebés?

Cuando ya camina sin ayuda, y únicamente si el suelo está demasiado frío para ir descalzo o si la guardería las pide. Para quien empieza a andar van bien unas de piel suave, porque su suela fina le sigue dejando notar el suelo. Antes de los primeros pasos, a un bebé que gatea por un suelo frío ponle unos patucos de piel blanda bien ajustados, o calcetines antideslizantes cuando ya se pone de pie agarrándose a algo.

¿Son malas las zapatillas de casa para el pie?

No, si son blandas, planas y de su talla. Lo que daña un pie que está creciendo es que le apriete: los huesos de los dedos todavía son blandos, y unos dedos encogidos no pueden crecer rectos. Tampoco hace falta ningún soporte para el puente. Casi todos los bebés que empiezan a andar parecen tener el pie plano, porque una almohadilla de grasa rellena el arco, y el puente suele formarse solo hacia los seis años.

¿Qué talla de zapatilla se usa a los 2 años?

La misma que en los zapatos. A los dos años el pie suele medir unos 14 cm, normalmente una talla 23. Pero a la misma edad cada pie es distinto, así que mídelo con tu bebé de pie, como explica la guía de tallas de zapatos de bebé.

¿Puede salir a la calle con zapatillas de casa?

Solo con las de suela de goma, y solo para unos pasos en seco: hasta el coche, o por el patio o la terraza. El ante se empapa y se alisa en la acera, y una zapatilla blanda apenas protege de las piedras. Para pasear, sus zapatos de primeros pasos.

¿Cómo hago que no resbalen en el parqué?

Si la suela es de ante, pásale un cepillo de ante cuando la veas brillante, para levantar las fibras aplastadas. Una suela de goma deja de agarrar cuando el dibujo se ha gastado del todo, y entonces ese par ya ha cumplido. En un suelo que sigue resbalando, lo que mejor agarra son los pies descalzos o una suela con puntitos de goma.

¿Y las zapatillas de peluche o de animalitos?

Valen si pasan las mismas pruebas: talón cerrado y suela de goma. Muchas de peluche van abiertas por detrás o llevan una suela de tela que resbala como un calcetín. Además, un pie caliente respira mejor en piel, lana o algodón que en un forro sintético de peluche.

¿Se ponen con calcetines o sin ellos?

Las dos cosas valen. Unos calcetines finos de algodón absorben el sudor y abrigan algo más en un suelo frío, y dentro de la piel o la lana el pie va bien descalzo. Prueba la talla con los calcetines que vaya a llevar, porque uno grueso se come el sitio de delante de los dedos.

¿Sirven los zuecos de goma como zapatillas de casa?

Para el día a día de quien empieza a andar, no. La trasera queda suelta, así que los dedos tienen que agarrarse en cada paso para sujetarlos, y algunas guarderías no admiten calzado abierto por detrás. Deja los zuecos de espuma para cuatro pasos junto a la piscina.

¿Cuántos pares hacen falta?

Un par por talla, y otro que se quede en la guardería si allí te lo piden. A esta edad el pie crece deprisa, así que revisa la talla más o menos una vez al mes, como con los zapatos.

¿Cómo se lavan?

Las de piel, con un paño húmedo. Las de lana cocida, a mano y en agua fría, porque el calor y el frotado las encogen. Las de algodón, a la lavadora, dentro de una bolsa de red. Sécalas a temperatura ambiente y lejos del radiador, y vuelve a comprobar la talla, porque con un lavado pueden encoger.