De qué trata
En primavera y en otoño parece que el día junta dos estaciones distintas. Sales de casa a las 09:00 con un aire fresco de 9° y para después de comer dan 19° al sol. Si vistes al bebé pensando en el calor del mediodía, pasa frío antes de llegar a la esquina; si le pones ropa de pleno invierno, a media mañana va sudando y protestando en el carrito.
Para acertar en entretiempo, viste al bebé para el fresco que hace en la puerta al salir y reparte ese abrigo de más en prendas sueltas que puedas ir quitando de una en una: el forro polar, el abrigo y el gorro. La ropa que lleva debajo se queda puesta todo el día. Lo que le quitas viaja en la cesta del carrito o la silla de paseo, listo para volver a ponérselo cuando refresque de camino a casa.
Cómo vestir al bebé en una mañana fría de otoño o primavera
Guíate por la sensación térmica que hace a la hora de salir y recuerda que tú entras en calor al caminar, pero el bebé va quieto en el carrito. En una mañana de 9°, la ropa base para todo el día es un body de manga larga, un pantalón grueso y unos calcetines de lana. Encima va el abrigo de primera hora: unos patucos, un forro polar grueso, un abrigo acolchado y un gorro fino de punto.
Cuando la mañana es más suave, alrededor de 13°, basta con una chaqueta ligera sobre una rebeca fina, y el gorro puede quedarse en casa. Si hace más frío o más calor al salir, puedes mirar qué toca en cada tramo de temperatura en la guía para vestir al bebé en el carrito.
Al elegir la capa intermedia de abrigo, fíjate sobre todo en lo fácil que sea quitarla en pleno paseo.

Bien: Con cremallera o botones delante
Una prenda abierta por delante deja salir el calor con solo bajar la cremallera sin tocar el arnés del carrito, y en la siguiente parada se quita manga por manga en un momento.

Mal: Cerrada para sacar por la cabeza
Para quitar una sudadera cerrada hay que abrir el arnés, levantarle los dos brazos y pasarle un cuello estrecho por la cabeza y la cara, casi siempre despertándolo si iba dormido.
Qué ir quitando a medida que calienta el día
A la cesta del carrito y de vuelta



Al salir a 9°: todo puesto
El forro polar, el abrigo y el gorro fino van puestos desde la puerta sobre la ropa del día. En la cesta solo va el bolso.

19° a las 14:00: a la cesta
El abrigo y el gorro pasan doblados a la cesta del carrito. El forro polar y toda la ropa de debajo se quedan puestos.

A las 17:00 de vuelta a casa: vuelve el abrigo
El sol baja y vuelve a hacer unos 13°. El abrigo sale otra vez de la cesta, el gorro puede quedarse dentro y la ropa de debajo no ha cambiado en todo el día.

Antes de quitar ninguna prenda, empieza por abrir la cremallera del abrigo: el calor sale en pocos segundos sin necesidad de tocar el arnés. Después va fuera el gorro de punto, en cuanto tiene las orejas calientes y ha parado el viento. El abrigo entero se quita aprovechando una parada en la que ya vayas a sacar al bebé del carrito, como en un banco o en el parque, porque para sacarle las mangas hay que aflojar las correas. El forro polar es lo último que sale, y solo si estás al sol.
A lo largo del paseo la temperatura cambia de una calle a otra. Una acera al sol o la terraza resguardada de una cafetería pueden parecer verano a mediodía, pero al doblar una esquina con viento cerca del agua o entrar en un camino en sombra del parque vuelve el fresco de la mañana. Bájale la cremallera al parar al sol y súbesela otra vez cuando sople el viento.
Quita o pon las prendas de una en una y, a los pocos minutos, tócale la nuca: si está templada y seca, va bien así. Al entrar en una tienda con calefacción, una panadería, el autobús o el tranvía, quítale el gorro y ábrele el abrigo en la misma puerta, aunque fuera siga haciendo frío.
Mañanas despejadas y con escarcha: los días que más cambian
Basta mirar al cielo por la mañana para saber si la temperatura se va a disparar a mediodía o se va a quedar igual todo el día. Los días secos y despejados son los que más cambian: sin nubes por la noche, el suelo pierde calor hacia el cielo y amanece frío, a veces hasta con helada. Luego el sol va calentando la tierra y el aire durante horas, y el momento más cálido llega a media tarde o ya avanzada la tarde, bastante después del mediodía.
Con un cielo cubierto de nubes espesas ocurre justo al revés: las nubes tapan el sol de día y guardan el calor de noche, de modo que la temperatura apenas varía desde primera hora. Si ves escarcha en el techo de los coches y el cielo azul despejado, sal con capas fáciles de quitar y deja sitio en la cesta del carrito. Si la mañana está gris y cerrada, lo normal es que el bebé vuelva a casa con la misma ropa con la que salió.
En otoño, el frío llega de vuelta a casa
En otoño las horas templadas duran un poco menos cada semana. Anochece antes y, si la tarde está despejada, la temperatura cae en picado en cuanto se pone el sol, así que un paseo que empieza al sol de la tarde acaba con frío. Lleva siempre el abrigo en la cesta del carrito, por mucho que al salir parezca que sobra.
Si sales de casa aprovechando el calorcito de la tarde, hazlo al revés que por la mañana: viste al bebé en la puerta para la temperatura que hace en ese momento y mete el abrigo y el gorro arriba del todo en el bolso para la vuelta.
En la guardería o escuela infantil pasa algo parecido: a primera hora entras con frío y por la tarde salen al patio con sol, así que revisa el perchero o el casillero pensando también en la ropa de la tarde.
En primavera, sol fuerte aunque el aire sea fresco
En primavera el sol gana fuerza mucho antes de que se temple el aire. A finales de abril, el sol de mediodía calienta casi como en junio mientras que por la mañana sigue haciendo falta el forro polar, y el índice UV ya puede llegar a 3 en un día fresco. Mientras sople aire frío, déjale el gorro de punto y echa hacia delante la capota del carrito para darle sombra. En cuanto el aire se temple, cambia el gorro de punto por un sombrero de ala ancha.
Si cae un chaparrón de primavera, lo que cambia es lo que cubre el carrito, no la ropa de abrigo de debajo: pon la burbuja de lluvia con las primeras gotas y quítala en cuanto pare de llover, porque debajo del plástico el carrito se recalienta enseguida.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta el buzo de invierno en otoño o en primavera?
Solo en las mañanas que bajan de 4°. Casi todos los días de otoño y primavera funcionan mejor un forro polar y un abrigo por separado, porque puedes quitarlos de uno en uno, mientras que un buzo de invierno o un mono polar se quita entero o no se quita. En primavera, guárdalo en cuanto las mañanas se mantengan por encima de 4°.
¿Hasta qué temperatura lleva manga larga un bebé?
Por debajo de unos 24° en la calle, el body de manga larga y los calcetines finos sustituyen a la manga corta. En otoño y en primavera eso ocurre casi todos los días, así que el body de manga larga es la base habitual.
¿Cómo se viste a un recién nacido en entretiempo?
Igual, pero con una capa fina más durante los primeros 3 meses. Como el recién nacido va tumbado en el capazo, una rebeca o un forro polar debajo de una manta para el carrito resulta más práctico que un abrigo rígido, y la manta es lo primero que se dobla o se retira cuando empieza a calentar.
¿Puede llevar puesto el abrigo en la silla del coche?
Un forro polar fino sí puede quedarse puesto. En cambio, un abrigo acolchado, un polar grueso de pelo o un buzo de invierno hay que quitarlos antes de abrochar el arnés, porque el relleno se comprime en un frenazo o impacto y deja las correas holgadas. Abróchalo con las capas finas, échale el abrigo por encima del arnés y vuelve a ponérselo al sacarlo del coche.
¿Cómo vestir al bebé en el portabebés en otoño o primavera?
Con ropa más ligera que en el carrito, porque tu cuerpo ya cuenta como una capa de abrigo. En un día que se va templando, empieza por abrir tu propio abrigo o el cobertor de porteo; la ropa que lleva el bebé puede quedarse como está.
¿Con qué ropa duerme el bebé en otoño y primavera?
Guíate por la temperatura de la habitación, no por la estación del año. En entretiempo el cuarto puede enfriarse de madrugada cuando se apaga la calefacción, o quedarse templado por el sol de la tarde; mira el termómetro junto a la cuna y elige la ropa según la temperatura del cuarto.
¿Cómo vestir en otoño a un bebé que ya camina?
Con las mismas capas de quita y pon. Un bebé que ya corretea por el parque entra en calor igual que un adulto y se queda frío enseguida al volver a sentarse en la silla de paseo, así que ábrele el abrigo mientras juega y vuelve a cerrárselo para el camino de vuelta. Si el césped o la arena están húmedos, un pantalón impermeable encima de su pantalón normal le mantiene las rodillas secas.







